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El otoño marca el regreso de un debate doméstico que se repite cada año: ¿Qué sistema de calefacción genera menos gasto? La estufa de pellets aparece con frecuencia en esa conversación, sobre todo en casas de pueblo y segundas residencias, pero las comparativas también señalan otras opciones que conviene tener en cuenta antes de cambiar de aparato.
Y desde luego, la factura final depende de muchos factores: el tamaño de la vivienda, el clima de la zona, el aislamiento o el precio de la energía en cada momento. Por eso, las cifras que circulan sobre el ahorro deben leerse con cuidado y con su contexto, ya que un mismo porcentaje puede cambiar bastante de un año a otro y de una casa a otra.
¿Cuánto puede ahorrar una estufa de pellets frente a un radiador eléctrico?
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calculó en noviembre de 2022 el coste anual de calentar una vivienda de 90 metros cuadrados en la zona climática D (la de Madrid, Aragón y buena parte de Castilla y León). Con los precios de entonces, una estufa de pellets suponía unos 545 euros por temporada, frente a los 1.255 euros de los radiadores eléctricos.
Esa diferencia de 710 euros equivale a un ahorro de en torno al 57%, el máximo que se obtiene en ese caso concreto al comparar ambos sistemas.
Se trata de un cálculo realizado a partir de las cifras de la OCU y se refiere a toda la temporada de calefacción, que arranca en otoño y se prolonga durante el invierno.
Por otro lado, cabe señalar que el margen se reduce frente a otros aparatos. Respecto a los acumuladores eléctricos (1.046 euros), el pellet ahorraba casi un 48%, y frente a la caldera de condensación de gas natural (683 euros), alrededor de un 20%.
En este marco, la única opción más barata del estudio era la bomba de calor, con 455 euros, que además sirve para refrigerar la casa en verano.
¿Cómo funciona una estufa de pellets y en qué casas realmente compensa?
Los pellets son pequeños cilindros de serrín y restos de madera prensados que se queman en una cámara de combustión. La estufa los carga de forma automática desde un depósito y regula la potencia, de modo que no exige atender el fuego como una chimenea tradicional. Basta con rellenar el depósito cada cierto tiempo y vaciar las cenizas con regularidad.
La OCU las considera especialmente recomendables en segundas residencias o en viviendas con espacio para almacenar el combustible, que suele venderse en sacos de quince kilos.
A cambio, requieren una inversión inicial y un mantenimiento periódico, y calientan sobre todo la estancia donde se instalan, salvo en los modelos canalizables o en las calderas de pellets conectadas a radiadores.
Y antes de comprar el combustible, también tenemos que tener en cuenta su calidad. Los fabricantes recomiendan elegir sacos con la certificación ENplus A1, que garantiza un nivel bajo de humedad y de cenizas.
Por ejemplo, un pellet de peor calidad ensucia antes la cámara, reduce el rendimiento de la estufa y obliga a limpiarla con más frecuencia. Siguiendo esta línea, conviene guardar los sacos en un lugar seco y ventilado.
¿Cuánto cuesta hoy calentar una casa con una estufa de pellets?
Tengase presente aquí que las cifras de la OCU recién mencionada corresponden a 2022, un año marcado por la crisis energética.
Desde entonces, el combustible ha bajado. Según los índices de la Asociación Española de la Biomasa (Avebiom), que recogen medios locales, el saco de quince kilos rondó los siete euros de media en 2022 y cayó hasta los 5,25 euros en 2024, tras una progresiva estabilización del mercado.
Aun así, el pellet sigue lejos de los precios de hace una década, cuando muchos usuarios pagaban menos de la mitad.
Y la electricidad, por su parte, se ha encarecido en los últimos meses. Un análisis de Selectra con precios de septiembre de 2026 estima que calentar 100 metros cuadrados con radiadores eléctricos cuesta ya unos 2.046 euros por temporada.
Ese mismo estudio sitúa la bomba de calor entre 452 y 624 euros y el gas natural con tarifa regulada en unos 607, aunque no incluye el pellet.
Así, con el saco más barato que en 2022 y la luz más cara, todo apunta a que la distancia entre la estufa de pellets y los radiadores no se ha reducido desde que la OCU hizo sus cálculos.
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