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Aragón está instalando una trampa efectiva para atrapar avispas asiáticas con una simple botella usada

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La avispa asiática es un avispón de gran tamaño, que puede medir entre 17 y 32 milímetros. Además de su mayor tamaño respecto a las avispas autóctonas, se caracteriza por su coloración oscura, con el tórax marrón negruzco de aspecto aterciopelado y un abdomen también marrón con finas franjas amarillentas. El cuarto segmento abdominal es prácticamente amarillo anaranjado y las puntas de las patas presentan tonos amarillos.

Construye nidos elaborados con una especie de «papel» vegetal, generalmente esféricos o con forma de pera, que pueden alcanzar desde unos 40 centímetros hasta más de un metro de diámetro. Normalmente, habita en ambientes atlánticos, húmedos y sin heladas, razón por la cual, las observaciones registradas en Aragón se concentran sobre todo en las comarcas de la Jacetania y las Altas Cinco Villas. Aun así, el aumento de las temperaturas durante los meses de invierno ha facilitado su avance hacia zonas más meridionales de la provincia de Huesca.

Trampa contra la avispa asiática en Aragón

Durante las últimas semanas, se han intensificado las actuaciones en Alcañiz para evitar la proliferación de esta especie invasora, después de que el verano pasado se detectaran hasta nueve nidos de Vespa velutina cerca del municipio. Según las autoridades, las medidas preventivas están empezando a dar resultados: en un mes se han capturado 62 reinas en las trampas instaladas en las proximidades de la ribera del Guadalope. El operativo se puso en marcha en marzo y se desarrolla de manera coordinada entre el guarda de montes del Ayuntamiento de Alcañiz y los Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón.

Uno de los elementos que más llama la atención de la campana son las trampas caseras que se están utilizando para atrapar a las reinas. A primera vista parecen simples botellas de plástico suspendidas de los árboles, pero en realidad incorporan un mecanismo muy ingenioso pensado para evitar que las avispas se escapen.

Estos dispositivos cuentan con dos aberturas laterales opuestas donde se colocan pequeños embudos elaborados a partir de la parte superior de otras botellas. Las avispas acceden atraídas por el olor del líquido fermentado que hay en el interior y caen directamente al fondo del recipiente. En el interior se colocan varias bridas negras que sirven como apoyo para que las avispas intenten escalar en busca de una salida. Sin embargo, éstas conducen hacia un orificio demasiado estrecho para que puedan atravesarlo. Ellas insisten en salir por esa zona, chocan repetidamente contra las paredes de la botella y acaban volviendo al líquido, sin posibilidad de escapar.

Junto a estas botellas fabricadas de forma artesanal también se han colocado trampas selectivas del modelo VespaCatch. Este dispositivo está diseñado con aberturas calibradas con precisión para favorecer la entrada de la Vespa velutina y, al mismo tiempo, reducir al mínimo la captura de especies autóctonas como la Vespa crabro. Gracias a este sistema de selección, se busca actuar de forma más específica sobre la especie invasora, evitando un impacto innecesario en otros insectos similares presentes en el entorno.

La Asociación Aragonesa de Defensa Sanitaria Apícola (ADS) advierte que «la especie ya no es una amenaza puntual, sino una presencia consolidada que exige vigilancia constante». El plan que ha puesto en marcha el Gobierno de Aragón tiene una finalidad muy concreta: capturar a las reinas antes de que lleguen a fundar nuevos nidos. En el caso de Alcañiz, las trampas se han distribuido sobre todo en áreas próximas a ríos y zonas con vegetación abundante, espacios a los que las reinas suelen desplazarse para alimentarse y recuperar energía tras el periodo de inactividad invernal.

«Una de las principales medidas para controlar y erradicar el avispón asiático consiste en la localización, retirada y destrucción de sus nidos mediante procedimientos físicos y mecánicos. Debido a que estos suelen encontrarse a gran altura o en zonas de difícil acceso, su eliminación debe ser realizada exclusivamente por personal especializado y debidamente equipado para garantizar la seguridad durante la intervención», detalla el Gobierno de Aragón.

¿Es peligrosa?

La picadura de la avispa asiática sólo es grave en algunos  casos, especialmente cuando la persona afectada tiene alergia al veneno. Sin embargo, a diferencia de la abeja, este insecto puede picar varias veces, lo que aumenta el riesgo en determinadas situaciones. Cuando se produce la picadura de la Vespa velutina, aparece un dolor intenso de forma inmediata, seguido de un escozor fuerte, parecido a una quemadura. El malestar se puede prolongar hasta 24 horas y se suele acompañar de inflamación en la zona afectada.

Uno de los principales riesgos es que, al picar, libera feromonas que pueden atraer a otros individuos y desencadenar ataques adicionales. En caso de reacción alérgica, pueden aparecer síntomas como urticaria, picor, ansiedad o malestar general; inflamación de mucosas, dolor abdominal, náuseas, vómitos o mareos; e incluso dificultad para respirar, tragar o hablar. Para aliviar la zona, se recomienda aplicar frío local para reducir la inflamación y el dolor. También se pueden utilizar remedios como paños o compresas con vinagre sobre la picadura.