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Televisión pública

RTVE riega con 58.000 € el programa del condenado Quequé pese a ser expulsado de la SER por mofarse de Adamuz

RTVE asegura que Quequé desapareció de la SER por "amenazas de grupos de extrema derecha"

RTVE ha destinado 58.000 euros para recuperar a Héctor de Miguel, conocido como Quequé, tras su expulsión de los medios por la polémica que generó su chiste relacionado con la tragedia de Adamuz en la Cadena SER. La corporación pública ha dado cabida de nuevo al humorista condenado al renovar Héctor de comer, un programa en el que cocina junto a un invitado y se difunde en formato videopodcast.

Quequé ha aprovechado su hueco en la televisión pública para dar protagonismo a otros rostros de su cuerda, como Marta Flich (Directo al grano), Pablo Ibarburu (La Revuelta), Marina Lobo (Poco me parece) o Dani Rovira (ex presentador de TVE).

La radiotelevisión pública ha desembolsado 58.895 euros por el programa, producido por Atic Produccions. En su anterior temporada, en cambio, la productora responsable era El Terrat (La Revuelta), y el videopodcast se publicaba en Open Play, el canal online fruto de una alianza entre la empresa de Andreu Buenafuente y RTVE que nunca terminó de despegar. Era uno de sus programas de referencia y, tras la polémica de Adamuz, RTVE ha vuelto a darle cabida, aunque en el canal En Play, que busca impulsar. En la plantilla de En Play se incluyen otros rostros politizados como Ignatius o Inés Hernand.

La segunda temporada de Héctor de comer se ha estrenado este miércoles, por lo que la retirada de Quequé apenas ha durado tres meses. Después de que la SER lo fulminara, él decidió irse a «descansar» por la oleada de críticas que le vino encima por la broma de mal gusto, en la que también participó una de sus invitadas en RTVE, Marina Lobo, en Hora Veintipico.

Quequé intentó ridiculizar a quienes informaron sobre la tragedia de Adamuz con el foco puesto en las responsabilidades del Ministerio de Transportes, encabezado por Óscar Puente, sobre el estado de las infraestructuras que deben garantizar la seguridad ferroviaria. Así, hizo una imitación ofensiva de Nacho Abad y su programa, al que se refirió como En boca de bobos, y acompañó la escena con el Cara al sol. En ese momento, todavía se estaban buscando víctimas mortales del accidente entre las vías.

A pesar de lo evidente, según RTVE, Quequé se fue por recibir «amenazas de grupos de extrema derecha», y respaldan así la versión del humorista y de Marina Lobo.

En febrero de 2025, Quequé fue procesado por sus expresiones «de naturaleza ofensiva» que podían ser constitutivas de un delito de odio. Habló de «llenar de dinamita» la cruz del Valle de los Caídos para «volarla por los aires».

Meses después, en septiembre de ese mismo año, se le procesó también por incitar a su público a insultar, vía telefónica, a la presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos -quien anunció la querella contra él por el asunto del Valle de los Caídos-. Un año antes, fue condenado a pagar casi 42.000 euros al periodista Alfonso Rojo por «intromisión ilegítima en su honor» desde La vida moderna.