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El día que Orson Welles tuvo que defender a Clint Eastwood por las malas críticas que recibía como cineasta: «Es el director más subestimado del mundo»

En la actualidad, decir que Clint Eastwood es un realizador mediocre podría ser tildado como una blasfemia cinematográfica. Sin embargo, lo cierto es que antes de dirigir El fuera de la ley (1976) y consagrarse con Sin perdón (1992), la estrella era considerada como un actor que «jugaba a dirigir» thrillers menores y western y que simplemente explotaba las ideas que mentores como Sergio Leone o Don Siegel habían incubado en su creatividad, dirigiéndolo a él en numerosas películas. Sin embargo, cuando todavía la crítica profesional no lo tomaba en serio, uno de los mejores cineastas de la historia salió en su defensa. Antes de firmar algunas de sus obras maestras más reconocibles, Orson Welles ya decía que Eastwood era el director «más subestimado del mundo».

‘Ciudadano Kane’ (RKO)

En una entrevista en The Merv Griffin Show en 1982, a Welles se le preguntó por la figura de los nuevos cineastas que estaban surgiendo en Hollywood y cómo algunos de estos no lograban conquistar de primeras a los críticos, siendo especialmente duros con los primeros trabajos que Eastwood comenzaba a realizar detrás –y a veces también delante– de las cámaras. Uno de los principales argumentos esgrimidos por el responsable de Ciudadano Kane (1941) reside en el prejuicio físico y el estatus de estrella del de San Francisco, comparando el menosprecio que se le tenía con el cliché de esas mujeres atractivas a las que no se les puede presuponer ningún tipo de inteligencia.

Orson Welles, sobre el Clint Eastwood director: «Es el director más subestimado del mundo»

‘El fuera de la ley’ (Warner Bros).

Antes de ganarse el estatus de autor respetado, la crítica de Cannes observaba a Eastwood con desdén, reprochándole su faceta meramente comercial y cuestionando su «atrevimiento» de llevar productos de la meca del cine al prestigioso certamen artístico de La Croisette. Entre los ataques más agresivos aparecía el prejuicio de que un hombre duro como él, solo podía ser una «cara bonita» en la pantalla, carente de la sensibilidad que podía tener un cineasta real.

Es aquí donde Orson Welles salió en defensa de su compañero de profesión a través de una larga declaración en la que elogiaba su arte y explicaba, al mismo tiempo, los motivos detrás de ese menosprecio de la prensa especializada:

‘Sin perdón’ (Warner Bros Pictures)

«Lo siento, pero Clint Eastwood es el director más subestimado del mundo hoy en día. No estoy hablando de él como estrella, porque su imagen de estrella es tan potente que la gente olvida que él mismo dirige sus propias películas (…) No lo toman en serio, de la misma manera que no se toman en serio a las mujeres hermosas».

‘El fuera de la ley’, un punto de inflexión autoral para Welles

Tras ello, Welles explicó que para él, el punto de inflexión fue el visionado de El fuera de la ley (1976):

 

«Cuando vi esa película por cuarta vez, me di cuenta de que pertenece a los grandes westerns; ya sabes, los grandes westerns de John Ford y Howard Hawks, y gente así. Me quito el sombrero ante él».

Orson Welles fallecería sólo tres años después, haciendo imposible ningún tipo de colaboración entre ambos genios del séptimo arte. Dos voces incomprendidas en su momento que son, por derecho propio, historia del cine moderno.