En lugar de un vestido ibicenco: en el verano de 2026, a todo el mundo le encantará el vestido «Romance» de Par y Escala
La firma gallega ya ha llamado la atención de perfiles como María Pombo o Laura Escanes que no han tardado en lucir sus conjuntos en redes sociales
El verano tiene sus propios códigos: vestidos ligeros, tejidos airosos, colores que recuerdan a atardeceres y prendas que parecen estar hechas para usarse sin zapatos y con el bikini sustituyendo la ropa interior. En 2026, sin embargo, el armario estival parece alejarse de los clásicos de siempre y apuesta por una nueva forma de entender la temporada: menos básicos previsibles y más piezas con personalidad.
Durante años, los vestidos blancos de inspiración ibicenca han sido el uniforme no oficial del verano. Esa estética de lino, tonos neutros y siluetas románticas sigue teniendo su espacio, pero esta temporada comparte protagonismo con otra tendencia que gana fuerza: estampados llenos de color, cortes asimétricos, tejidos con textura y prendas capaces de transformar un look sin necesidad de añadir complementos.
Una filosofía que encaja a la perfección con Par y Escala, la firma gallega que ha convertido sus estampados en una de sus grandes señas de identidad y que ya ha llamado la atención de perfiles como María Pombo, que se dejaba ver durante sus días en Miami con uno de sus conjuntos.