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Así ha sido la experiencia exclusiva de Peugeot en Escocia para descubrir el nuevo E-208 GTi: conducción, whisky y diseño

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

Hay presentaciones de coches que empiezan con una ficha técnica y terminan después de probar el vehículo. Y hay otras que proponen algo diferente: descubrir un destino, acercarse a su cultura y dejar que la experiencia vaya mucho más allá de conducir. La invitación de Peugeot a Escocia iba mucho más allá de una presentación convencional. Los días 29 y 30 de septiembre, la marca nos propuso descubrir el nuevo E-208 GTi a través de una experiencia inmersiva que combinaba conducción, cultura y gastronomía, con el espíritu de esta mítica familia deportiva como hilo conductor. La idea era formar parte, por unos días, de un círculo exclusivo: el Clan PEUGEOT GTi. Con el paisaje escocés como escenario y un programa que combinaba carretera, diseño, whisky y cocina tradicional, el viaje nos permitió descubrir tanto la nueva apuesta eléctrica de Peugeot como algunas de las experiencias que hacen de Escocia un destino con identidad propia.

Cameron House: una bienvenida con sabor escocés

La primera parada fue Cameron House, un resort de cinco estrellas situado a orillas del lago Lomond, dentro del Parque Nacional de Loch Lomond y los Trossachs. La ubicación, entre agua, vegetación y montañas, ofrecía el punto de partida perfecto para una escapada en la que la naturaleza y la hospitalidad escocesa iban a tener un papel protagonista.

El establecimiento reúne distintas opciones de alojamiento y experiencias gastronómicas, además de propuestas vinculadas al bienestar, el golf y las actividades al aire libre. Pero, en nuestra primera toma de contacto, el protagonismo fue para una bienvenida pensada para acercarnos a las tradiciones de la región. Nos recibieron con un aperitivo de productos locales y bebidas típicas, una manera de empezar a conocer la gastronomía del país antes incluso de sentarnos al volante.

(Foto: Cameron House)

La velada incluyó también una cata de whisky, una de las bebidas más estrechamente ligadas a la identidad escocesa. En el propio resort se encuentra Great Scots Bar, un espacio especializado que cuenta con más de 250 referencias de whisky.

Entre la degustación y las primeras conversaciones sobre el programa del día siguiente, la presentación adquiría el tono de una experiencia compartida, en la que el automóvil era el motivo del encuentro, pero no el único atractivo.

(Foto: Cameron House)

Nuevo Peugeot E-208 GTi: el regreso de una leyenda en clave eléctrica

A la mañana siguiente llegó el momento de conocer al verdadero protagonista del viaje. El nuevo Peugeot E-208 GTi recoge el testigo de una historia que comenzó hace cuatro décadas con el mítico 205 GTi. Ahora, la marca francesa traslada ese legado al universo eléctrico con un compacto deportivo desarrollado por Peugeot Sport, su división especializada en competición.

Las cifras explican buena parte de su carácter. El modelo equipa un motor eléctrico de 281 CV y 345 Nm de par, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 5,5 segundos, con una velocidad máxima limitada a 180 km/h. La batería tiene una capacidad bruta de 54 kWh y la autonomía combinada homologada puede alcanzar los 375 kilómetros WLTP, dependiendo de los neumáticos seleccionados. Además, la marca anuncia una recarga del 20 al 80 % en menos de 30 minutos en un cargador de corriente continua de 100 kW.

(Foto: Peugeot)

Sin embargo, un GTi no se define únicamente por sus prestaciones. También lo hace su manera de transmitir deportividad a través del diseño y de la conducción. En esta nueva generación, la carrocería se rebaja 25 milímetros y las vías se ensanchan para mejorar el comportamiento dinámico.

Las llantas perforadas de 18 pulgadas evocan las del histórico 205 GTi, mientras que los detalles rojos, repartidos por el exterior y el habitáculo, recuperan uno de los códigos estéticos más reconocibles de la saga.

(Foto: Peugeot)

En el interior, los tonos negros y rojos, los asientos delanteros específicos y el volante compacto revestido de materiales como el Alcantara refuerzan esa identidad. El puesto de conducción incorpora, además, pantallas digitales con gráficos específicos y una ambientación vinculada al carácter deportivo del vehículo. Todo responde a una misma idea: conservar el espíritu GTi en una nueva etapa tecnológica.

El test drive nos permitió poner el coche en carretera y conocer la propuesta de Peugeot más allá de los datos sobre el papel. La intervención de Peugeot Sport no se limita al motor: también alcanza el chasis, la suspensión, la dirección y la gestión térmica de la batería, concebida para mantener las prestaciones incluso en condiciones exigentes. La electrificación cambia la mecánica, pero la marca mantiene el placer de conducir como uno de los argumentos centrales de este nuevo modelo.

(Foto: Peugeot)

Hill House: una lección de diseño de la mano de Mackintosh

La jornada continuó con un cambio de escenario. Dejamos el volante para adentrarnos en el universo de Charles Rennie Mackintosh, uno de los grandes nombres de la arquitectura y el diseño escoceses. La visita a Hill House, en Helensburgh, nos acercó a una de sus obras domésticas más importantes, encargada por el editor Walter Blackie y terminada en 1904.

Mackintosh concibió la vivienda como un proyecto integral, en el que la arquitectura no podía separarse del mobiliario, los textiles y los elementos decorativos. Su esposa, la artista Margaret Macdonald Mackintosh, participó también en el diseño de los interiores, contribuyendo a crear un conjunto que sigue siendo una referencia del llamado estilo de Glasgow.

(Foto: Hill House)

Durante la visita guiada conocimos mejor la relevancia de ambos creadores y su manera de entender los espacios domésticos. Más que una casa concebida únicamente para ser habitada, Hill House refleja una visión del diseño en la que cada elemento responde a una idea estética común. Una aproximación que, salvando las distancias, también permite establecer un vínculo con el mundo del automóvil: la importancia de que diseño, funcionalidad y experiencia formen parte de un mismo proyecto.

Después llegó el momento de una pausa más pausada, con té inglés y scones, los tradicionales bollos británicos que suelen acompañarse de mermelada y crema. Una parada que nos permitió disfrutar de otro de los rituales clásicos de la cultura británica antes de continuar con la ruta.

(Foto: Canva)

House for an Art Lover: arquitectura, arte y gastronomía

La siguiente visita nos llevó a House for an Art Lover, situada en Bellahouston Park, en Glasgow. El edificio parte de un diseño que Mackintosh realizó en 1901 para un concurso de una casa destinada a un amante del arte, aunque el proyecto no se materializó en aquel momento. Casi un siglo después, la propuesta se convirtió en realidad, dando lugar a un espacio en el que conviven arquitectura, diseño y actividades culturales.

Recorrer sus estancias permitió seguir descubriendo el lenguaje visual del arquitecto, caracterizado por la combinación de formas geométricas, líneas depuradas y motivos ornamentales. La visita completaba así el acercamiento a Mackintosh iniciado en Hill House, mostrando otra faceta de su trabajo y su capacidad para concebir edificios en los que el arte forma parte de la experiencia cotidiana.

(Foto: House for an Art Lover)

Pero la arquitectura no fue la única protagonista de esta última parada. Allí nos esperaba un showcooking a cargo de Gary Maclean, ganador de MasterChef: The Professionals en 2016 y una figura destacada de la gastronomía escocesa. El chef nos acercó a la cocina del país mediante distintas elaboraciones con producto local, entre ellas platos de ciervo, una carne presente en la tradición culinaria de la región.

La propuesta sirvió para descubrir una faceta diferente de Escocia, a través de sus ingredientes y de una cocina que reivindica el producto de proximidad. Entre la degustación y la demostración culinaria, el viaje sumaba una última experiencia a un itinerario que había combinado motor, patrimonio y gastronomía.

(Foto: Gary Maclean)

Dos días después de llegar, el Clan PEUGEOT GTi nos había permitido conocer el nuevo compacto eléctrico desde una perspectiva distinta a la de una presentación convencional: al volante, pero también alrededor de una mesa, frente a una obra arquitectónica o compartiendo una cata de whisky. Una forma de descubrir el coche integrada en un viaje que tenía en Escocia su escenario y en el espíritu GTi su punto de partida.