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VINOS

Los ocho vinos que todo buen anfitrión debería tener en su bodega para acertar en cualquier ocasión

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

Sentarse a la mesa es uno de los actos sociales más asentados que hay en nuestra cultura. Por eso comienza con un aperitivo, se disfruta con grandes raciones situadas en el centro de la mesa para compartir y se termina con largas sobremesas. Y en este ritual, el vino se convierte en un momento de hedonismo que mantiene el diálogo del legado cultural y que se transforma en un símbolo de distinción para quien lo lleva. Hay tantos gustos como bodegas, pero para ser un buen anfitrión, nosotros te proponemos ocho vinos que sí o sí deben formar parte de tu bodega personal. No se trata de grandes etiquetas, sino de grandes aciertos.

Tinto Pesquera Reserva 2021

El buque insignia de la familia Fernández Rivera toma forma en un vino que adquiere toda la personalidad de la tierra de donde procede: Ribera del Duero. Se elabora con viñedos antiguos de tempranillo situados en la zona de la Pesquera; vides que concentran todos sus nutrientes en unos pocos racimos, otorgando a este vino una personalidad única. Lo que te encuentras en copa es un vino complejo pero elegante, perfecto para abrir con una buena compañía. (PVP: 41,91€).

Tinto Pesquera Reserva 2020. (Foto: Familia Fernández Rivera)

‘La Moza’, de Matsu

El proyecto de Toro del grupo Vintae ha traído como novedad un vino que salió a principios de año y que cambia el registro hacia el vino blanco. La Moza resulta de un perfecto trabajo de alquimia donde las variedades Verdejo (85%), Malvasía Castellana (13%), Godello, Albillo, Palomino y Viura se entienden a la perfección para dar forma a un color amarillo pajizo que se desvela al servirse en la copa. Y reconocer la botella es fácil: su icónica etiqueta representa el rostro de una mujer. (PVP: 9,95 €).

La Moza. (Foto: Matsu)

Baigorri de Garaje

Cuando a principios de los 2000 la bodega Baigorri todavía estaba construyendo sus espectaculares instalaciones, las primeras producciones de Ribera que elaboraban con su etiqueta comenzaban a tomar forma en lo que ellos denominan «su garaje». Así fue como nació una de las dos etiquetas de alta gama de esta bodega… y el resultado no decepciona. Se trata de un vino de producción muy limitada elaborado con tempranillo proveniente de viñedos de más de 65 años. Eso da al vino un color intenso y un sabor equilibrado entre la fruta y el deje a madera tras 22 meses envejeciendo en barrica. (PVP: 47,95€).

Baigorri de Garaje. (Foto: Baigorri)

‘Mar de Fondo’, de Miradorio

No todo son denominaciones de origen; dentro de las IGP se pueden encontrar propuestas como las de Miradorio. Obtienen sus vinos de viñedos propios situados en laderas que miran al mar Cantábrico, cerca de la zona de Comillas. Una de sus etiquetas más especiales es Mar de Fondo, un vino fresco, aromático, elegante y ligeramente salino, herencia de su proximidad al mar, elaborado con Riesling, Hondarrabi Zuri, Albariño y Godello. (PVP: 19,50 €).

Mar de Fondo. (Foto: Miradorio)

Marqués de Riscal Finca Torrea 2020

Dentro del impresionante portfolio de la bodega centenaria Finca Torrea 2020, una de las novedades más sorprendentes y que mejor relación calidad-precio tiene para una comida informal. Se trata de un vino tinto de pueblo, 100% de Elciego y 100% de tempranillo. Es recomendable servirlo a unos 16 grados para poder aprovechar al máximo la expresión de sus matices, que casan a la perfección con carnes, guisos y pescados potentes. (PVP: 33,70 €).

Marqués de Riscal Finca Torrea 2020. (Foto: Marqués de Riscal)

Itsasmendi Paradisuak

Un viaje al norte en la copa es el que te regala el vino Itsasmendi Paradisuak. Se trata de un txakoli elaborado 100% con uva hondarrabi de parcela situada en viñedos de la zona de Leioa, en el País Vasco. Es un vino especial, vendimiado en tres fases que otorgan a cada sorbo una complejidad y un equilibrio diferenciales, que se aprovechan mucho mejor cuando se sirve a 10 grados. (PVP: 27€).

Itsasmendi Paradisuak. (Foto: Itsasmendi )

Oloroso 1/14 El Maestro Sierra

No hay mejor cierre para una comida que un buen oloroso jerezano como el Oloroso Viejo El Maestro Sierra. Un vino que ha envejecido durante décadas para conseguir unas notas particularmente excepcionales. En el caso de este vino, su crianza en 14 viejas botas de roble americano hace que la artesanía se convierta en una nota de valor a tener en cuenta en el resultado final. Dejando así un vino seco, sabroso, persistente y elegante.

Oloroso 1/14 El Maestro Sierra. (Foto: Maestro Sierra)