Cool
Famosos

Raquel Perera desvela la diferencia que mantiene con Alejandro Sanz sobre su hijo adolescente: «No le puedes dejar ser tan libre»

Hace más de un lustro que Alejandro Sanz y Raquel Perera pusieron fin a su matrimonio

Perera ha contado que el cantante considera que hay determinadas decisiones que no se pueden dejar completamente en manos de un adolescente

Han pasado siete años desde que Raquel Perera y Alejandro Sanz decidieron poner fin a su matrimonio, pero hay una conversación que continúa abierta entre ambos: cómo educar a sus hijos. La expareja, que comparte la crianza de Dylan, de 15 años, y Alma, de 12, mantiene una relación cercana por el bienestar de los menores. Sin embargo, no siempre coinciden en dónde poner los límites.

La diferencia aparece especialmente cuando hablan de la libertad que debe tener su hijo mayor para tomar sus propias decisiones. Perera ha abordado esta cuestión en el podcast El Rincón de los Errores, donde ha explicado cómo afronta una etapa que reconoce que le genera preocupación, estrés y hasta ansiedad.

La coach defiende que los adolescentes necesitan espacio para construir su propia identidad. Su intención, según ha explicado, es proporcionar a sus hijos herramientas para desenvolverse por sí mismos y permitirles que desarrollen su propia personalidad. Pero esa visión tiene un matiz importante: la libertad también necesita límites.

Alejandro Sanz y Raquel Perera. (Foto: Europa Press)

El choque de Raquel Perera y Sanz

Perera ha contado que el cantante considera que hay determinadas decisiones que no se pueden dejar completamente en manos de un adolescente de 15 años. Su argumento es sencillo: Dylan decide desde el conocimiento y la experiencia que tiene en este momento, por lo que todavía necesita que sus padres acoten determinadas situaciones.

Una diferencia de criterio que, lejos de presentar como un enfrentamiento, Perera describe como parte de la complejidad de criar a un hijo cuando los padres ya no viven juntos. Ambos saben que deben mantener unas reglas comunes, aunque cada uno tenga su propia manera de relacionarse con los niños.

«Es importante estar en la misma línea», ha explicado Perera, consciente de que dos criterios educativos completamente opuestos pueden acabar confundiendo a los hijos. Al mismo tiempo, considera fundamental que tanto ella como Sanz puedan ejercer la paternidad y la maternidad desde sus respectivas personalidades.

La cuestión de los límites cobra todavía más importancia ahora que Dylan atraviesa la adolescencia. Perera reconoce que enfrentarse a determinadas reacciones, gestos o respuestas de un hijo adolescente puede resultar especialmente complicado. En ocasiones, admite, evitar una discusión lleva a los padres a ceder más de lo que deberían.