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El candidato a hermano mayor de la Esperanza de Triana que ha conquistado a Tana Rivera: «Es una forma de entender la fe»

Su apoyo responde al deseo de implicarse en el futuro de una corporación que ha estado estrechamente ligada a la historia de su familia

La joven recuerda una devoción que, según explica, ha acompañado a su familia desde tiempos de sus bisabuelos

Tana Rivera. (Foto: Europa Press)
Tana Rivera. (Foto: Europa Press)
Lourdes Crespo

La relación de la familia Rivera Ordóñez con la Hermandad de la Esperanza de Triana es una de esas historias donde tradición, fe y raíces sevillanas se dan la mano generación tras generación. Más allá de la proyección pública que siempre ha acompañado a sus miembros, especialmente a Francisco Rivera Ordóñez, existe una conexión profunda con una de las corporaciones más emblemáticas de Sevilla, un vínculo que trasciende lo mediático y que forma parte de la historia personal y familiar de los Rivera.

A lo largo de los años, Fran Rivera ha mostrado en numerosas ocasiones su cercanía al mundo cofrade sevillano y, en particular, a la Hermandad de la Esperanza de Triana, una institución que ocupa un lugar destacado en el corazón de miles de devotos y que para su familia representa mucho más que una referencia religiosa. La hermandad ha sido para ellos un punto de encuentro con sus raíces, una forma de mantener vivo el legado recibido de sus mayores y un espacio donde compartir valores, recuerdos y tradiciones profundamente arraigadas.

Tana Rivera también vive la fe con su familia materna. (Foto: Europa Press)
Tana Rivera también vive la fe con su familia materna. (Foto: Europa Press)

La vinculación de los Rivera Ordóñez con la Esperanza de Triana también deja al descubierto una faceta más íntima de una saga acostumbrada al foco mediático. Lejos de los titulares y de la exposición pública, la hermandad ha estado presente en numerosos momentos familiares, convirtiéndose en un símbolo de pertenencia y continuidad. Una relación construida a través de la participación activa, la devoción heredada y el respeto por unas costumbres que forman parte del patrimonio sentimental y cultural de Sevilla.

En este contexto se entiende el paso al frente que ha dado ahora Tana Rivera, quien ha querido expresar públicamente su respaldo a Feliciano Fernández González como candidato a hermano mayor de la Hermandad de la Esperanza de Triana. Su apoyo no responde únicamente a una afinidad personal, sino también al deseo de implicarse en el futuro de una corporación que ha estado estrechamente ligada a la historia de su familia durante décadas.

El apoyo de Tana Rivera a Feliciano Fernández

Tana Rivera ha querido mostrar sin reservas su respaldo a Feliciano Fernández González en el proceso electoral de la Hermandad de la Esperanza de Triana, reivindicando al mismo tiempo la profunda huella que la corporación ha dejado en varias generaciones de los Rivera Ordóñez. «Hablar de la Esperanza de Triana es hablar de mi familia, de mis raíces y de una parte muy importante de mi vida», afirma la hija de Francisco Rivera Ordóñez en un mensaje cargado de sentimiento.

Con estas palabras, la joven recuerda una devoción que, según explica, ha acompañado a su familia desde tiempos de sus bisabuelos y que posteriormente continuaron sus abuelos, su padre y su tío. Una herencia emocional y espiritual que ha ido pasando de generación en generación y que hoy sigue teniendo un papel destacado en su vida.

Su apoyo a Feliciano Fernández no solo supone un respaldo a una candidatura concreta, sino también una declaración de compromiso con una hermandad que considera parte esencial de su identidad. En su mensaje defiende un proyecto basado en la cercanía, la integración y el respeto a la tradición, valores que, a su juicio, deben seguir guiando el futuro de la corporación.

De este modo, Tana Rivera se convierte en la voz de una nueva generación que recoge el testigo de sus mayores y que mantiene intacto el sentimiento de pertenencia hacia la Esperanza de Triana. Una muestra de que la relación de los Rivera Ordóñez con la hermandad continúa más viva que nunca, sustentada en la memoria familiar, la fe compartida y el compromiso con una institución que forma parte de la historia y del alma de Sevilla.