Catalán hasta para trabajar de peón: el gobierno de PP y Vox en un pueblo de Mallorca lo mantiene como requisito, pese a prometer quitarlo
Así lo acordó en junio el Ayuntamiento de Marratxí tras aprobar los Presupuestos
Además de conservarlo, premiará a los que tengan un mayor nivel de catalán
Catalán hasta para trabajar de peón de limpieza: el gobierno de PP y Vox en el municipio de Marratxí, en Mallorca, lo mantiene como requisito pese a prometer quitarlo este pasado mes de junio, cuando aprobó unos Presupuestos que fueron calificados de «históricos» por el alcalde Jaume Llompart.
En ellos se contemplaba más inversión en seguridad en las calles, más ayudas sociales y la eliminación de la imposición del catalán, que iba a dejar de ser un requisito obligatorio para acceder a determinados puestos municipales.
En concreto, el conocimiento del catalán tenía que dejar de ser un requisito obligatorio para acceder a empleos municipales como brigadas, peones, celadores, personal de cementerio o notificadores, pasando a valorarse únicamente como mérito. Iba a ser el fin de la dictadura lingüística a favor del catalán y de la erradicación del español que en todas las Baleares llegó a su apogeo entre 2015 y 2023 bajo el gobierno de la socialista Francina Armengol.
Pero a las primeras de cambio, nada de nada. En el recién convocado procedimiento selectivo para la constitución de una bolsa de trabajo de peón de brigada de la empresa pública municipal Marratxí XXI, S.A.U., destinada a cubrir vacantes, sustituciones, acumulación de tareas o puntas de trabajo, con carácter laboral temporal y a jornada completa, el catalán figura como requisito.
Un nivel A2 con el añadido de que los que acrediten un nivel superior de conocimiento de esta lengua en la fase de concurso serán premiados en caso de estar en posesión de la titulación B1 de catalán con 0,5 puntos adicionales en la valoración de sus méritos y de un punto si es un nivel B1.
El incumplimiento de este acuerdo por parte de este gobierno de coalición en esta localidad del área metropolitana de Palma con cerca de 40.000 residentes, se produce además cuando el propio Ayuntamiento de la capital balear, gobernado en minoría con el PP gracias a un acuerdo de gobernabilidad con Vox, ha erradicado el requisito de catalán para estos puestos de trabajo.
Así lo pactaron el alcalde Jaime Martínez y el líder de Vox en Palma y concejal Fulgencio Coll y, pese a las presiones de los partidos de izquierdas y formaciones separatistas, las titulaciones de catalán ya no se piden, no sólo para trabajar como empleados públicos del servicio de limpieza, sino tampoco para ser conductor de la EMT o en los aparcamientos municipales.
El catalán en Palma ha pasado a ser un mérito, algo que estas mismas formaciones pactaron en el vecino municipio residencial de Marratxí, pero que por ahora continúan allí sin cumplir.
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