Melilla detecta otro perro con rabia y de «gran agresividad»: piden no tocar a animales vagabundos
Melilla declara el nivel de alerta 1 de rabia: prohibido el contacto con animales callejeros
Ceuta declara un brote de rabia en la ciudad: los animales abandonados serán sacrificados o aislados
Rabia en perros: síntomas y tratamiento
Melilla ha detectado un nuevo caso positivo de rabia animal, concretamente en un perro macho que presentaba una «gran agresividad». El cachorro, de unos dos meses de edad, fue recogido por la Policía Local tras el aviso de un vecino y trasladado al Centro de Observación, donde murió el pasado miércoles 26 de enero.
Se trata así del segundo caso de rabia animal detectado en Melilla en este mes de enero. Cabe recordar que la ciudad autónoma se encuentra en «alerta de rabia» desde noviembre y hasta mayo como periodo mínimo tras la aparición de al menos seis casos de canes con esta enfermedad contagiosa. El Gobierno local ha prohibido el contacto con animales callejeros y aquellos que son hallados abandonados están siendo sacrificados.
Según ha informado la Consejería de Salud Pública, el último caso se trata de un cachorro macho y de capa alobada que fue retirado ante la llamada de un ciudadano el domingo 23 de enero en un solar en la calle General Astilleros, número 1, y del que se desconoce su procedencia.
No tocar animales vagabundos
El área que dirige Francisca Maeso (PSOE) ha pedido la colaboración ciudadana para intentar averiguar cuál es el origen de este perro e intentar localizar a sus posibles hermanos de camada, motivo por el que han pedido que comuniquen a las autoridades policiales o sanitarios cualquier dato si conocieran el animal hallado con rabia.
En este sentido, ha advertido que «la rabia, una vez que se desarrollan los primeros síntomas, es una enfermedad mortal para personas y animales susceptibles».
Salud Pública ha detallado que el can «presentaba gran agresividad y clara sintomatología compatible con la rabia», que fue confirmada a través de un diagnóstico por detección de antígeno, en el laboratorio del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III de Madrid.
Por ello, la Consejería ha recordado que ante la aparición de animales vagabundos o aparentemente enfermos en la vía pública, «no se intente tocarlos, alimentarlos ni recogerlos y se contacte con la Policía Local para que los servicios competentes procedan a su retirada de forma segura».
Además, ha subrayado que la vacunación antirrábica anual en la ciudad es obligatoria y gratuita para perros, gatos y hurones con más de tres meses de edad.
El PP exige responsabilidades
Por su parte, el PP de Melilla ha exigido este domingo a la Consejería de Salud Pública y Bienestar Animal responsabilidades por «el espectacular» aumento de perros callejeros en Melilla.
A través de su diputada en la Asamblea melillense, Paz Velázquez Clavarana, ha asegurado que «durante los últimos meses estamos viendo cómo no para de aumentar el número de perros que viven abandonados en las calles de nuestra ciudad, cómo se propaga la rabia y se está poniendo en peligro la vida de todos los melillenses».
En este sentido, ha dirigido un escrito a la consejera de Salud Pública, la socialista Francisca Maeso, en la que le expone que «se está generando un riesgo para la salud pública que está provocando que cada día surjan más voces que reclaman el sacrificio de los perros y los gatos callejeros, lo cual me parece una barbaridad, porque estas pobres criaturas no tienen culpa de la inacción e ineficiencia del área que lideras».
Al respecto, ha apuntado que «si el Gobierno de la ciudad adopta medidas urgentes y ambiciosas, estamos a tiempo de poner fin al brote de rabia que estamos viviendo y evitar que haya que sacrificar a ningún perro ni a ningún gato».
Paz Velázquez, que ocupó el cargo de consejera de Salud Pública desde 2015 a 2019 con el gobierno popular, ha manifestado que «ello puede hacerse a la vez que se les brinda la oportunidad de vivir en unas condiciones decentes, porque el bienestar animal no ha de consistir solamente en buenas palabras, hay que llevarlo a la práctica».
Velázquez, en nombre del Grupo Popular en la Asamblea de Melilla, ha pedido a Francisca Maeso «que nos expliques cuáles son las medidas que habéis adoptado desde el Gobierno para poner fin a la epidemia de rabia que se está desatando en nuestra ciudad y garantizar la salud y bienestar de los perros y gatos callejeros, así como qué está ocurriendo con los perros y gatos que están siendo capturados por la ciudad autónoma, que espero que no estén siendo sacrificados».
Para ello, la popular ha reclamado la convocatoria «urgentemente» de una Comisión de Sanidad en la que, además de la consejera de Salud Pública, comparezcan el director general del área, la jefa de la sección técnica de Sanidad y Consumo y el superintendente de la Policía Local.
«Espero que convoquéis la comisión lo antes posible y que aceptéis la mano tendida que os ofrecemos desde el PP para garantizar la salud pública sin renunciar al bienestar animal», ha concluido la popular.
Lo último en Andalucía
-
Lleno absoluto de Cayetana Álvarez de Toledo en Sevilla: «El sanchismo va a recordarse como la etapa de la indecencia»
-
Un técnico del Ayuntamiento socialista de Cártama alquila un almacén a la empresa que recoge la basura del municipio
-
Mario Niebla entrega a León XIV la medalla de oro de la Hermandad del Rocío de la Macarena como Hermano Mayor de Honor
-
El Tribunal Supremo desestima el recurso de UGT y tendrá que devolver 18,3 millones a la Junta de Andalucía
-
Moreno, «orgulloso de que en Andalucía sea donde más vivienda se construye»: 182.000 por las cero de Sánchez
Últimas noticias
-
Sánchez se refugia en ‘La Revuelta’ de Broncano para evitar entrevistas incómodas con un ‘show’ a su medida este jueves
-
Victoria sufrida del Betis ante el Feyenoord: Isco resuelve el partido desde el punto de penalti
-
Abascal culpa en ‘Horizonte’ a Sánchez y Marlaska de la violencia contra Vox: «Esto no lo permitiría con el PSOE»
-
La ‘kale borroka’ vuelve a sembrar el pánico en las calles en La Coruña: barricadas, mobiliario urbano quemado y cargas policiales
-
En 1967 EEUU hizo estallar una bomba nuclear para sacar gas a 1.288 metros bajo Nuevo México: 59 años después sigue prohibido perforar allí sin permiso del Gobierno