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Una raya en 16 imágenes: el telescopio Euclid descubre su primer cometa, a 1.300 millones de km y en una órbita casi vertical de miles de años

Lo detectó el programa de Mikko Pöntinen, doctorando de la Universidad de Helsinki, y el Minor Planet Center lo confirmó el 8 de octubre con 54 observaciones y una órbita inclinada 85,2 grados.

Un estudiante de 18 años creó una IA que encontró 1,5 millones de posibles objetos ocultos en datos de la NASA

Un telescopio europeo revela el corazón de nuestra galaxia como nunca antes: 60 millones de estrellas en una sola imagen

Cometa C/2026 S1 descubierto por el telescopio Euclid, con su núcleo brillante y la coma de polvo y gas
Cometa C/2026 S1 descubierto por el telescopio Euclid, con su núcleo brillante y la coma de polvo y gas
Adrián Villellas

El telescopio Euclid de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha descubierto su primer cometa desconocido, C/2026 S1 (Euclid), que está a unos 1.300 millones de kilómetros de la Tierra. La ESA lo anunció el 19 de octubre de 2026: el objeto aparece en 16 imágenes tomadas entre el 16 y el 24 de septiembre, y lo detectó un programa escrito por Mikko Pöntinen, doctorando de la Universidad de Helsinki.

Según la nota de la ESA, el hallazgo tiene mérito en una misión diseñada para tomar imágenes profundas y estables de galaxias lejanas, y no para seguir objetos rápidos del Sistema Solar. Euclid ya había captado cometas, pero conocidos.

Un programa propio detectó la estela

Pöntinen hizo el descubrimiento junto al grupo de trabajo científico de objetos del Sistema Solar del Consorcio Euclid, con un software de detección de objetos en movimiento que él mismo desarrolló.

En la nota de la ESA cuenta que su programa señaló una estela difuminada en varias imágenes, el rastro de un objeto que se movía deprisa. Al predecir su posición pudo identificarlo en otras tomas, y en total lo encontró en cinco series de imágenes.

El objeto apareció en el Campo Profundo Norte de Euclid. Lo captó en cinco campos de visión distintos a lo largo de varios días, con entre dos y cuatro exposiciones en cada uno, hasta sumar 16. Una inspección más detallada reveló a su alrededor una nube difusa, la coma, que es la atmósfera de gas y polvo que rodea el núcleo helado de un cometa cuando se calienta y señala que el objeto está activo.

Imagen del telescopio Euclid del 20 de septiembre de 2026 con el cometa C/2026 S1 ampliado en un recuadro
Campo de la cámara VIS de Euclid del 20 de septiembre de 2026, con el cometa C/2026 S1 ampliado a la derecha: en una exposición de 560,52 segundos aparece como una estela rodeada de su coma. (Foto: ESA/Euclid/Euclid Consortium/NASA, M. Pöntinen et al. 2026)

La búsqueda automática en los archivos de los telescopios ya ha dado otras sorpresas, como el programa de inteligencia artificial con el que un estudiante encontró 1,5 millones de posibles objetos en los datos de NEOWISE, el telescopio de la NASA.

El Minor Planet Center lo confirmó el 8 de octubre

Tras comprobar que no coincidía con ningún objeto catalogado, Pöntinen comunicó las observaciones al Minor Planet Center de la Unión Astronómica Internacional, que calcula las órbitas de cometas y asteroides y les asigna su nombre oficial.

El aviso puso a trabajar a telescopios en tierra, entre ellos el Zwicky Transient Facility de Palomar (California) y el telescopio Canadá-Francia-Hawái de 3,6 metros, en Maunakea. La circular MPEC 2026-T146, publicada el 8 de octubre, recoge cuatro informes de actividad cometaria, el primero de M. Pöntinen, y 54 observaciones entre el 16 de septiembre y el 8 de octubre. Ese mismo día, el centro lo confirmó como cometa con la designación C/2026 S1 (Euclid).

Una órbita casi perpendicular a la de los planetas

Según la ESA, el cometa está a una distancia del Sol equivalente a algún punto entre las órbitas de Júpiter y Saturno, y no está en el mismo plano que los planetas: visto desde el Sol, ahora está «justo encima», en un arco sobre el Sistema Solar, en una órbita que tardará miles de años en completar.

Los elementos orbitales de la circular dan una inclinación de 85,2 grados respecto a la eclíptica, el plano por el que giran la Tierra y los demás planetas. Sitúan el perihelio, el punto de la órbita más cercano al Sol, hacia el 2 de septiembre de 2027, a 8,75 unidades astronómicas, unos 1.310 millones de kilómetros.

La ESA explica en su guía sobre los tipos de cometas que los de periodo largo tardan entre 200 y más de un millón de años en dar una vuelta. Muchos vienen de la nube de Oort, una enorme nube esférica a cientos de miles de millones de kilómetros, lo que explica que entren en el Sistema Solar interior con grandes ángulos respecto al plano de los planetas.

Euclid evita a propósito la zona de los cometas

Euclid evita deliberadamente la franja del cielo que sigue el plano del Sistema Solar, rica en asteroides y cometas, para reducir el resplandor del polvo que estropearía sus imágenes de cielo profundo. Por eso, según la ESA, encontrar objetos nuevos del Sistema Solar es «especialmente difícil». Además, suele visitar cada zona del cielo una sola vez, así que no puede volver a observar un cometa a demanda.

La misión de Euclid es otra: observar durante seis años las formas y los movimientos de miles de millones de galaxias hasta 10.000 millones de años luz, para revelar la influencia de la materia oscura y la energía oscura. Es el mismo telescopio que fotografió el corazón de nuestra galaxia con 60 millones de estrellas en una sola imagen.

Bruno Altieri, científico del archivo de Euclid y miembro del equipo descubridor, explica que se espera que Euclid descubra muy pocos cometas, y que «fue una feliz coincidencia» que la órbita del cometa y el barrido del telescopio en esos días lo captaran en varias imágenes.

Un ensayo para la futura Comet Interceptor

Según la ESA, la rapidez entre la detección y la validación demuestra que Euclid puede encontrar cometas nuevos cuando aún están relativamente lejos del Sol. Eso podría dar un objetivo a Comet Interceptor, la futura misión de la agencia que será la primera en visitar un cometa llegado directamente de los confines del Sistema Solar.

Valeria Pettorino, científica del proyecto Euclid, aclara que este cometa no es un candidato adecuado para Comet Interceptor, pero que el proceso de descubrimiento y alerta les da «un caso de prueba real» de cómo se coordinarán los dos equipos de misión.

Lo que aún no se sabe del C/2026 S1

El periodo orbital exacto está por fijar. La ESA advierte de que se afinará cuando haya más datos, y la órbita de la circular se calculó con poco más de tres semanas de observaciones. En ella, el parámetro que fija el tamaño de la órbita tiene todavía un margen de error mayor que su propio valor.

Tampoco hay aún un artículo científico sobre el cometa. El descubrimiento se ha comunicado con la circular del Minor Planet Center y la nota de la agencia, y la ESA no da su tamaño ni la composición de su coma.

No se verá con prismáticos. La circular le calcula una magnitud de 20,7 entre septiembre y noviembre, y en esa escala de brillo, cuanto mayor es la cifra, más débil se ve el objeto.

La nota se ha publicado en la web de la Agencia Espacial Europea el 19 de octubre de 2026.

Crédito de la imagen: ESA/Euclid/Euclid Consortium/NASA, M. Pöntinen et al. 2026.

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