ENERGÍA NUCLEAR

Nadie lo había hecho antes: Finlandia da la primera licencia del mundo para enterrar 6.500 toneladas de combustible nuclear gastado a 430 metros bajo tierra

El almacén de Onkalo, en Olkiluoto, podrá enterrar hasta 60 cápsulas al año a unos 430 metros de profundidad y funcionará hasta la década de 2120, aunque antes debe pasar la inspección de STUK.

Confirmado: EEUU planea mover en 2027 combustible nuclear gastado en un vagón de 12 ejes capaz de cargar 218 toneladas a lo largo de más de 4.000 kilómetros

Finlandia ha encontrado la solución al combustible nuclear y ahora el mundo entero le quiere copiar

Tres técnicos de Posiva con ropa reflectante trabajan en una galería excavada en la roca del almacén de combustible nuclear gastado de Onkalo
Tres técnicos de Posiva con ropa reflectante trabajan en una galería excavada en la roca del almacén de combustible nuclear gastado de Onkalo
Adrián Villellas

El Gobierno de Finlandia concedió el 22 de octubre de 2026 a la empresa Posiva la licencia para operar su almacén de combustible nuclear gastado en Olkiluoto. Según el Ministerio de Asuntos Económicos y Empleo, es la primera instalación de este tipo en el mundo con permiso de explotación.

El permiso vale hasta finales de 2070 e incluye la planta de encapsulado y el repositorio subterráneo, llamado Onkalo. Allí irá el combustible usado de las centrales de Olkiluoto y Loviisa, las dos que funcionan hoy en el país.

Hasta 6.500 toneladas de uranio

La licencia fija un techo de 6.500 toneladas de uranio en forma de combustible gastado. El ministerio calcula que esa cantidad llenará unas 3.300 cápsulas de almacenamiento definitivo.

Cuando la planta funcione a pleno rendimiento, Posiva prevé enterrar un máximo de 60 cápsulas al año. A ese ritmo, las operaciones durarán hasta la década de 2120. Después, el repositorio se rellenará y se sellará, y el combustible pasará a manos del Estado.

El permiso también admite residuos de actividad baja e intermedia, con un límite total de 3.000 metros cúbicos. De ese volumen, solo 1.500 metros cúbicos podrán enterrarse para siempre. En el lote entran además algunos residuos radiactivos de hospitales y centros de investigación finlandeses.

Cápsulas de cobre de 24,5 toneladas

Antes de llegar a la planta, el combustible pasa entre 20 y 50 años en piscinas de agua junto a los reactores. Así lo explica la autoridad de seguridad nuclear finlandesa, STUK. Luego se seca y se sella en cápsulas de cobre que bajan en ascensor hasta unos 430 metros de profundidad.

Cada cápsula tiene un núcleo de fundición de hierro que soporta el peso y sujeta los elementos combustibles. Lo envuelve una capa de cobre de 5 centímetros de grosor que frena la corrosión. Según la ficha técnica de Posiva, las de los reactores 1 y 2 de Olkiluoto miden 4,75 metros y pesan 24,5 toneladas.

En la planta de encapsulado, la tapa de cobre se suelda por fricción, un método creado con la agencia sueca de residuos SKB. La soldadura se revisa con corrientes inducidas y con ultrasonidos. El combustible se carga en una celda con muros de hormigón de unos 1,3 metros.

Animación de Posiva sobre la planta de encapsulado de Olkiluoto, donde el combustible se sella en cápsulas de cobre. Vídeo: Posiva Oy

Ya en el fondo del pozo, la cápsula queda rodeada de bloques de bentonita. Esta arcilla se hincha al mojarse y tapa el hueco con la roca. La cápsula, la bentonita, el relleno de los túneles y el lecho de roca forman barreras sucesivas.

Cuatro décadas de trámites en Eurajoki

La decisión cierra un proceso de más de 40 años, según la nota de Posiva. Según STUK, la licencia de construcción llegó en 2015 y las obras del almacén empezaron a finales de 2016. Posiva presentó la solicitud del permiso de explotación a finales de 2021.

La ministra de Clima y Medio Ambiente, Sari Multala, anunció la decisión junto al consejero delegado de Posiva, Ilkka Poikolainen. «Es nuestra responsabilidad, a lo largo de generaciones, garantizar un uso seguro y responsable de la energía nuclear», dijo Multala, según el comunicado del ministerio.

La ministra finlandesa Sari Multala entrega una carpeta a Ilkka Poikolainen, consejero delegado de Posiva, en la rueda de prensa sobre la licencia del almacén de combustible nuclear gastado
Sari Multala, ministra de Clima y Medio Ambiente de Finlandia, entrega una carpeta a Ilkka Poikolainen, consejero delegado de Posiva, en la rueda de prensa del 22 de octubre de 2026. (Foto: Kosti Keistinen, Oficina del Primer Ministro de Finlandia)

Poikolainen habló de «un día grande e histórico tanto para Posiva como para Finlandia». En la nota de la empresa admite que la solución no se construyó «porque fuera fácil». Añade que se hizo porque era lo responsable.

Posiva pertenece a Teollisuuden Voima, con el 60 %, y a Fortum, con el 40 %. Su filial Posiva Solutions ya exporta su experiencia a 19 países. En Estados Unidos, el problema sigue abierto y el Gobierno prepara un vagón de 12 ejes para mover combustible nuclear gastado.

La inspección de STUK manda

El Gobierno pudo firmar porque STUK emitió un informe favorable el 4 de agosto de 2026. El regulador concluyó que la instalación cumple los requisitos de seguridad de la ley de energía nuclear.

Aun así, Posiva no puede arrancar todavía. Antes de que entre el primer combustible, STUK debe inspeccionar la planta y confirmar que se cumplen todas las condiciones. El regulador advierte de que puede pasar «un tiempo considerable» entre la licencia y el inicio real.

El ministerio exige también una evaluación periódica de seguridad en un plazo de diez años. Posiva tendrá que guardar además los datos clave de la operación para entregarlos al Estado tras el cierre.

Posiva aún no da calendario

Posiva no ha dado un calendario para empezar a enterrar combustible. La empresa explica que antes debe terminar la puesta en servicio, con pruebas que STUK tiene que aprobar. «Solo es posible un almacenamiento definitivo seguro», resume Poikolainen.

El permiso tampoco cubre el combustible de reactores futuros. Según el ministerio, solo incluye el de las centrales que funcionan hoy en Finlandia. Es un límite a tener en cuenta, por mucho que la solución finlandesa para el combustible nuclear se cite como modelo.

La seguridad a largo plazo seguirá bajo examen durante toda la vida de la instalación. STUK puede exigir mejoras en cualquier momento. Mientras, Estados Unidos avanza en otras fases del ciclo, como una nueva planta de procesado de uranio.

La decisión se ha publicado en el comunicado del Ministerio de Asuntos Económicos y Empleo de Finlandia del 22 de octubre de 2026.

Crédito de la imagen: Posiva.

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