En 1931 Michelin le puso neumáticos a un tren y lo lanzó a 130 km/h entre París y Deauville: así nació la Micheline
Imagina un tren sin el traqueteo metálico de siempre, que se desliza sobre la vía como un coche por una carretera recién asfaltada. Eso es lo que Michelin quiso...