¿Por qué no se usan algunas letras en las matrículas? La explicación (y las prohibiciones inesperadas)
El verdadero origen por el que las matriculas no presentan algunas letras desde comienzos de siglo
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Hasta hace no muchos años era muy común encontrarse circulando coches que estaban matriculados bajo el sistema provincial que identificaba los vehículos por su provincia de origen. Todo esto cambió en el año 2000, cuando entró en vigor el sistema de asignación de matrículas europeas, con el que se instauraron algunas restricciones, pero ¿por qué no se usan algunas letras en las matrículas?
Cuando no existían restricciones, el sistema permitía mostrar matrículas tan particulares como una O-0000-O, un código alfanumérico que correspondía a un Seat 131 Supermirafiori de Oviedo, un clásico que hace más de 30 años recorrió las carreteras de nuestro país.
¿Por qué algunas letras no se usan en las matrículas?
La asignación de un código de cuatro números y tres letras permite que hasta dentro de 40 años desde su instauración (quedan 24 años desde la fecha de publicación de este artículo) no se tenga que cambiar. Cabe destacar que, debido a esta prohibición, no se permite el uso de las vocales en las matrículas, con la única razón de evitar palabras malsonantes o que puedan causar conflicto, como ANO, PIS o ETA.
Asimismo, otra de las razones es que no puedan formarse nombres en las matrículas como ANA o PAZ. Una curiosa razón es la de evitar la personalización de las matrículas por parte de los usuarios y que pueda causar conflicto a futuro.
¿Qué letras están prohibidas en las matrículas?
Al igual que las vocales, también están prohibidas la CH o la LL, que son dígrafos y, por tanto, no son considerados como letras por la Real Academia Española de la Lengua. Tampoco se puede ver la letra Q, debido a que puede suscitar confusión con la O o el número 0. Mismo caso que para la Ñ, que puede causar confusión con la letra N. En síntesis, hay 9 letras prohibidas en el sistema de matriculación europeo español: A, CH, E, I, LL, Ñ, O, Q y U.
Las letras en la matrícula son la única forma que tienen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de poder diferenciar cada vehículo en la carretera. Por eso, en caso de que se usurpe o pierda la matrícula, se debe sustituir por una nueva cuanto antes. Asimismo, se recuerda que se debe colocar de forma que tanto los números como las letras sean legibles; de lo contrario, puede acarrear una multa de hasta 200 euros. En caso de manipular la matrícula, la sanción asciende hasta los 6.000 euros y la pérdida de 6 puntos del carnet de conducir.
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