Concesionarios

La otra cara de la digitalización: el 91% de los concesionarios aún arrastra procesos de cobro poco automatizados

ventas automóvil
Un concesionario

La automoción española encara una nueva fase de transformación hacia la digitalización financiera. Tras años centrando inversiones en mejorar la experiencia del cliente, la omnicanalidad o la eficiencia comercial, el siguiente gran reto del sector ya no está delante del concesionario, sino detrás: la gestión financiera y la automatización de procesos.

Así lo refleja un estudio realizado por Aufinity junto con MSI, al que ha tenido acceso este diario, bajo el nombre de Radiografía de la digitalización financiera en la automoción española 2026, tras analizar la operativa de 33 grupos de concesionarios y 1.654 puntos de venta, una muestra equivalente al 41% del mercado español.

La principal conclusión del estudio es que existe una brecha entre la percepción de digitalización del sector y la realidad operativa. El informe la define como la «paradoja de la digitalización» en referencia a todos aquellos procesos que aparentan estar digitalizados, pero que siguen dependiendo de intervención humana en momentos críticos del negocio.

Centrando el enfoque en el área de ventas, el avance es desigual. El 52% de los concesionarios afirma gestionar de forma digital y automatizada los cobros y reservas, pero un 39% reconoce que todavía necesita intervención manual y un 9% mantiene procesos completamente manuales y descentralizados.

La falta de estandarización aparece como uno de los principales cuellos de botella: el 91% de los concesionarios no trabaja con un plan definido para el seguimiento y control de cobros, aumentando el riesgo de errores e impagos dentro del sector, lo que se ha convertido en uno de los principales lastres en la rentabilidad. Además, una de cada tres instalaciones valida todavía los pagos del cliente manualmente dentro de sus sistemas.

La situación se repite en posventa, una de las áreas con mayor carga administrativa. El 67% de los concesionarios continúa utilizando métodos tradicionales para el envío de facturas, dedicando entre 15 y 30 minutos diarios a esta tarea.

El informe sitúa uno de sus mensajes más contundentes en administración. La mitad de las empresas encuestadas dedica hasta 20 minutos por vehículo al control de ingresos y nueve de cada diez concesionarios siguen realizando tareas manuales para comprobar discrepancias en los cierres de caja.

En paralelo, el consenso directivo es prácticamente total: el 100% considera imprescindible disponer de visibilidad y control en tiempo real sobre los cobros. Para el estudio, la integración entre sistemas y la automatización ya no son una mejora tecnológica, sino una condición necesaria para garantizar sostenibilidad y rentabilidad.

La conclusión es clara. El concesionario del futuro no solo será más digital hacia el cliente, sino también hacia dentro. Porque, según recoge el estudio, automatizar cobros ha dejado de ser una cuestión de eficiencia para convertirse en una cuestión de supervivencia financiera.

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