Coches

Mario, mecánico experto, lo avisa: «Si pensáis que con cambiar la correa cada 30.000 kilómetros es suficiente, os podéis llevar una sorpresa»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La correa de distribución debe sustituirse en cuanto presente signos claros de desgaste o deterioro. Sin embargo, para evitar que llegue a una situación crítica, los fabricantes establecen unos intervalos que conviene conocer y respetar. Aunque varían en función del modelo y del motor, pero hay dos factores que sirven de referencia. Por un lado, el kilometraje, que oscila entre los 60.000 y los 150.000 kilómetros. Y, por otro lado, la antigüedad del vehículo; aunque no haya alcanzado el kilometraje establecido, es recomendable sustituirla cada cinco o seis años.

Este componente no se suele romper de forma inesperada, ya que existen determinados síntomas que pueden alertar de que algo no va bien. Uno de los más habituales es un sonido extraño y persistente procedente de la zona del motor. Asimismo, cuando el vehículo vibra más de lo normal, especialmente con el motor al ralentí, también puede ser una señal de que existe un problema que conviene revisar cuanto antes.

¿Cada cuánto hay que cambiar la correa de distribución?

@garage13competitionMucha gente piensa que cambiando la correa de distribución de su motor PureTech cada 30.000 km se soluciona el problema de raíz… ¡y es un gran error! 💥 Aquí tenemos un claro ejemplo: un motor con apenas 70.000 km al que ya se le está montando la tercera correa. Muestra de ello es esta correa reforzada que llevaba puesta solo 30.000 km y que ya está completamente podida y soltando goma por el sistema. Poner correas reforzadas o cambiarlas muy seguido no evita que el motor las termine destruyendo si no se realiza la modificación técnica adecuada y la actualización de software. En Garage 13 Competition ya hemos aplicado esta modificación a más de 300 coches que hoy circulan por España sin volver a destrozar sus correas. 👇 Déjame en los comentarios: ¿Cuántas correas lleva ya cambiadas tu motor PureTech? 📞 ¿Quieres solucionar el problema de tu motor de raíz? Pide tu cita a través de nuestra web y te ayudamos en el taller. #PureTech #Garage13 #Mecanica #CorreaDeDistribucion #TallerMecanico #Stellantis #Coches #MecanicaReal♬ sonido original – Garage 13 Competition

La correa de distribución es una correa dentada fabricada en goma reforzada cuya función principal es mantener sincronizados el cigüeñal y el árbol de levas. Dicho de forma sencilla, se encarga de coordinar el movimiento de las válvulas, que permiten la entrada de combustible y la salida de los gases de combustión, con el desplazamiento de los pistones.

Esta correa se encuentra en el interior del motor y permanece protegida mediante una cubierta de plástico, por lo que no es visible a simple vista. Tampoco existe un testigo específico en el cuadro de instrumentos que nos indique cuál es su estado, ni suele emitir un sonido que avise de que está llegando al final de su vida útil.

Signos de alerta

Uno de los primeros indicios son los signos visibles de desgaste en la propia correa, como dientes deteriorados, grietas en la superficie, una goma excesivamente seca o una tensión insuficiente. Si observamos que algunas partes presentan un brillo anormal, podría ser consecuencia de una alineación incorrecta o de una tensión que no es la adecuada.

También debemos prestar atención a los ruidos extraños procedentes del motor. En muchas ocasiones, estos sonidos están relacionados con una tensión incorrecta de la correa y no necesariamente con un desgaste grave de la misma, aunque tampoco conviene descartar que exista algún problema en la correa o en alguno de sus componentes.

Otro síntoma que puede alertarnos son las vibraciones que no deberían producirse. Si al mantener el coche al ralentí notamos que el motor vibra más de lo habitual, podría existir un problema relacionado con la distribución. Las consecuencias pueden terminar afectando a pistones y válvulas, e incluso hacer que el vehículo tiemble durante la conducción.

Las dificultades para arrancar también pueden ser una señal. Cuando la correa de distribución presenta un desgaste importante o ha superado su vida útil, el motor puede necesitar más tiempo o varios intentos para ponerse en marcha. Si la correa llega a romperse, directamente el vehículo no arrancará.

Las fugas de aceite son otro aspecto que conviene vigilar. Aunque encontrar restos de aceite cerca de la correa no significa necesariamente que esta haya sufrido una avería, puede deberse a que la junta entre el bloque y la zona de la distribución haya perdido estanqueidad con el paso del tiempo, presente alguna fisura o incluso haya sido instalada de forma incorrecta.

Por último, una cantidad excesiva de humo procedente del escape también puede estar relacionada con un problema en la distribución. Si la correa está a punto de romperse o ha perdido su sincronización, los diferentes tiempos del ciclo de combustión pueden dejar de producirse correctamente y provocar fallos en la ignición.

Cualquiera de estos síntomas puede terminar desencadenando una avería grave. Por eso, ante cualquier señal sospechosa, lo más recomendable es acudir a un taller de confianza.