Los expertos en yoga coinciden: «Para empezar bien el día deberíamos hacer como los gatos y perros»

Los expertos en yoga coinciden: "Para empezar bien el día deberíamos hacer como los gatos y perros"

Empezar bien el día con prisas se ha convertido en una costumbre para millones de personas. El sonido del despertador suele marcar el inicio de una carrera para realizar todas las tareas y compromisos del día sin dedicarle tiempo a escuchar al cuerpo. Sin embargo, distintos especialistas coinciden en que la manera en que nos despertamos influye directamente en nuestro estado físico y mental durante el resto de la jornada. Un gesto tan sencillo como estirarse unos segundos antes de levantarse es algo cada vez más destacado entre especialistas. Este movimiento natural ayuda a activar músculos, articulaciones y sistema nervioso de forma progresiva y saludable.

Muchas personas se levantan mirando el móvil, mensajes o pensando inmediatamente en las obligaciones del día. Ese despertar brusco genera tensión y hace que el cuerpo pase del descanso absoluto a la actividad sin transición. Según explica Cristina Giner en La Vanguardia, deberíamos imitar a los animales cuando despiertan: estar unos segundos para desperezarnos, abrir el pecho y alargar el cuerpo antes de empezar la rutina. Los gatos y los perros realizan este gesto de manera instintiva porque el organismo necesita recuperar movilidad tras varias horas de inmovilidad. La Clínica Cleveland señala que este proceso tiene incluso un nombre científico: pandiculación. «Se trata de un estiramiento involuntario que ayuda a activar los músculos, regular el reloj biológico y favorecer una sensación de bienestar desde primera hora de la mañana», mencionan los expertos.

¿Cuál es la importancia de empezar bien el día?

El cuerpo humano no está preparado para pasar del sueño profundo a la actividad intensa de forma inmediata. Durante la noche, los músculos permanecen relajados y la movilidad disminuye considerablemente. Por ello, levantarse de golpe puede aumentar la sensación de rigidez y cansancio.

Cristina Giner destaca que dedicar apenas unos minutos a despertarse con calma puede cambiar completamente el inicio del día. Algo tan simple como adelantar el despertador diez minutos permite desayunar tranquilamente, respirar de forma consciente o simplemente permanecer unos instantes en la cama estirando brazos y piernas.

Además, comenzar la mañana sin estrés favorece un mejor estado de ánimo. «Las primeras acciones del día condicionan muchas veces la actitud con la que afrontamos el trabajo, las responsabilidades y las relaciones personales», explica. Por lo tanto, un despertar tranquilo ayuda a reducir la sensación de ansiedad y mejora la concentración.

¿Qué es la pandiculación y por qué es beneficiosa?

La pandiculación es un movimiento natural del cuerpo que combina contracción muscular, estiramiento y liberación de tensión. La fisioterapeuta Bibiana Badenes explica que se trata de un mecanismo biológico que suele perderse con la edad debido al ritmo acelerado de vida.

«Cuando una persona se despereza, el cerebro recibe información de los músculos y reajusta el nivel de tensión corporal», asegura. Este proceso ayuda a que el sistema nervioso recuerde cómo deben moverse los músculos de forma equilibrada y eficiente.

A su vez, el doctor Jeffrey Brown, médico de atención primaria de la Clínica Cleveland, explica que la pandiculación está relacionada con el hipotálamo, una región cerebral encargada de regular funciones esenciales como el sueño, el estado de ánimo y la temperatura corporal. Durante este proceso también se liberan hormonas como el cortisol y la dopamina.

Aunque el cortisol suele relacionarse con el estrés, también participa en la regulación del reloj biológico. La dopamina, por su parte, está vinculada a la sensación de placer y bienestar, lo que explicaría por qué desperezarse resulta agradable para la mayoría de las personas.

Los beneficios de estirarse para empezar bien el día

Los especialistas señalan que la pandiculación aporta beneficios físicos y mentales muy importantes. Uno de los principales es la reducción de la tensión muscular acumulada durante las horas de descanso. Tras permanecer inmóviles durante la noche, los músculos necesitan activarse poco a poco para recuperar elasticidad y movilidad.

Otro beneficio importante es la mejora de la postura. Según la Clínica Cleveland, este tipo de estiramiento activa los músculos responsables de mantener el cuerpo erguido. Por eso, después de bostezar y desperezarse, muchas personas tienen la sensación de sentarse o caminar más rectas.

«La pandiculación también favorece el equilibrio y la coordinación. Los movimientos suaves ayudan a preparar músculos y articulaciones para las actividades del día, reduciendo la sensación de torpeza o rigidez matutina», afirman.

Además, este hábito puede contribuir a aliviar dolores musculares y articulares. Bibiana Badenes explica que los movimientos somáticos realizados diariamente permiten que el cuerpo conserve mejor la flexibilidad y la movilidad con el paso de los años.

¿Cómo incorporar este hábito a la rutina diaria?

Incluir la pandiculación en la rutina matinal no requiere grandes esfuerzos ni cambios radicales. Basta con permanecer unos segundos más en la cama y realizar movimientos suaves y conscientes.

Lo recomendable al empezar bien el día es estirar lentamente brazos, piernas y espalda, evitando movimientos bruscos. También puede resultar útil acompañar estos estiramientos con respiraciones profundas para aumentar la sensación de relajación.

 

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