Cada persona es un mundo y cada uno afronta la vida de una manera distinta. Mientras hay los que dudan de todo, y no tienen confianza en sí mismos, hay personas que son seguras y esto les ayuda a gestionar mejor la presión y en general los problemas. La confianza puede ser innata, pero en la gran parte de ocasiones se va tejiendo a lo largo de la vida. es posible ganar seguridad a medida que pasan años, especialmente con la experiencia.
El Foro Económico Mundial menciona este tema y establece que la confianza tiene muchas formas, “las personas realmente seguras de sí mismas tienen la ventaja sobre aquellas que dudan, ya que son capaces de hacer que las cosas sucedan”. Citan así algunas de las enseñanzas del empresario Henry Ford, «Si piensas que puedes hacerlo o que no puedes hacerlo, en ambos casos estás en lo correcto». Con ello, Ford quería decir que la mentalidad tenía la capacidad de afectar la capacidad de alcanzar el éxito de una persona. Un estudio reciente de la Universidad de Melbourne mostró que quienes son seguros de sí mismos tienen un mejor salario.
Cómo son las personas seguras de sí mismas
Entre los hábitos que suelen hacer las personas que tienen confianza en ellas mismas están un gran sentido de la felicidad en ellos mismos, en las pequeñas cosas. Desde ISM servicios apuntan a ello, y expresan que se satisfacen de sus propios logros sin importar la opinión de los demás. Además no se comparan con nadie, pues saben bien que cada uno es distinto y siguen sus propias metas, se superan a ellos mismos.
Y algo importante: saben decir no, especialmente cuando algo no les conviene, saben que les hará daño, no les lleva a ningún lugar. Se puede decir no de una manera educada, es más, según diversos expertos, casi nunca dicen sí a menos que realmente quieran y tengan ganas de hacerlo.
Desde el centro Begonya Serra desgranan cómo son las personas seguras de sí mismas:
- Sabe escuchar y no necesita imponer sus opiniones o ideas
- Es humilde y sabe reconocer cuando se equivoca o cuando no tiene razón
- Habla con certeza porque no duda de si misma
- No tiene miedo de equivocarse porque sabe que de los errores se aprende
- Le gusta platearse retos para ir aprendiendo y creciendo tanto a nivel personal como profesional
- Se alegra de los logros y las victorias de los demás
- Es optimista porque sabe que tiene los recursos necesarios para superar cualquier obstáculo y si no, no le importa pedir ayuda,
- La persona segura sabe que nadie la puede hacer sentir inferior sin su consentimiento
Gran sentido de la resiliencia
La resiliencia es uno de los conceptos psicológicos y sociales de los que más escuchamos hoy en día. Se trata de la capacidad de adaptación que tienen los seres humanos, algunos más que otros, a los obstáculos que se presentan en su camino y que deben superar para alcanzar todos sus objetivos.
La ciencia estudia esta característica de la personalidad desde el siglo pasado, al entender que es una de las principales cualidades que podemos desarrollar los individuos para la supervivencia de la especie.
Las personas que son seguras de sí mismas suelen tener un alto concepto de la resiliencia y la adaptan a cada cosa que les sucede. Mientras otros se ahogan en un vaso de agua ante el mínimo problema, los más seguros tienen alta capacidad para encontrar una solución, lamentarse solo genera un círculo del que no puedes seguir y el resultado es ansiedad, depresión, irritabilidad y miedo.
Cómo superar los miedos para ganar seguridad
La mejor manera de superar las inseguridades es enfrentarlas. Si sientes miedo a hablar en público, busca oportunidades para practicar en un ambiente seguro. A medida que enfrentas tus temores, te darás cuenta de que eres capaz de manejar diferentes situaciones.
Apóyate en personas que te valoran
Rodéate de aquellas personas que te apoyan y que tienen buenas intenciones. Si te sientes atacado emocionalmente por alguien, es importante tener un círculo de confianza en el que puedas apoyarte.
Los expertos de Haztúa centro de Psicología Positiva dan algunas claves para tener más confianza en uno mismo:
- Asume que las decisiones implican optar por algo bueno y, a la vez, dejar ir algo que crees valioso.
- Perdónate los errores. Porque hayas decidido mal en el pasado, no siempre vas a decidir mal.
- No juzgues lo que hiciste ayer con lo que sabes hoy. No te hagas trampas. Cuando tomamos decisiones, es imposible saber de antemano qué ocurrirá realmente.
- Haz cosas diferentes a las que haces siempre.
Buscar apoyo profesional
Si las inseguridades son abrumadoras y afectan tu vida en general, considera buscar la ayuda de un profesional. La terapia puede ofrecerte herramientas y estrategias para lidiar con tus inseguridades y mejorar tu bienestar emocional.






