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La creatina ha dejado de ser un suplemento reservado para culturistas y deportistas de élite. En los últimos años, distintas investigaciones han demostrado que esta sustancia natural, presente en el organismo y también en alimentos de origen animal, puede aportar beneficios mucho más amplios. Desde la mejora de la recuperación muscular hasta el apoyo de la función cerebral, la creatina despierta cada vez más interés entre médicos, nutricionistas y especialistas en envejecimiento saludable. Su popularidad crece entre personas sedentarias, adultos mayores y quienes siguen dietas vegetarianas o veganas, grupos que pueden presentar niveles más bajos de creatina en el cuerpo.
Según la doctora Veronika Lipovská, citada por Deník N, la creatina ayuda al organismo a soportar mejor el estrés físico y mental, además de favorecer la regeneración y la concentración. Aunque suele asociarse al ejercicio intenso, los especialistas recuerdan que también participa en funciones esenciales relacionadas con el cerebro, el corazón y el mantenimiento de la masa muscular. Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos señalan que la suplementación con monohidrato de creatina puede resultar útil para mujeres con fatiga vinculada al ciclo menstrual, así como para personas veganas y vegetarianas, que acostumbran a tener menores reservas de creatina debido a su alimentación.
Por qué tomar creatina más allá del ejercicio
La creatina podría contribuir a proteger frente al deterioro muscular asociado a la edad, mejorar la recuperación tras lesiones cerebrales y apoyar el metabolismo energético en determinadas enfermedades crónicas. La Clínica Keval también destaca posibles beneficios sobre la salud cardiovascular y ósea.
Mejoras en el cerebro
La creatina se produce en el hígado, los riñones y el páncreas a partir de aminoácidos como la glicina, la arginina y la metionina. Después viaja por el torrente sanguíneo hacia los tejidos con mayor demanda energética. Aunque cerca del 95% se almacena en el músculo esquelético, una pequeña cantidad llega al cerebro y cumple allí funciones esenciales.
Uno de los aspectos que más interés está despertando entre los investigadores es la relación entre la creatina y el funcionamiento del cerebro. Aunque tradicionalmente se ha relacionado al rendimiento muscular, desde la Clínica Keval indican que esta sustancia puede mejorar la memoria, la atención y la capacidad de concentración.
La explicación está relacionada con la energía. «El cerebro consume una enorme cantidad de recursos energéticos para mantener sus funciones diarias, y la creatina participa en la producción de ATP, una molécula esencial para las células», mencionan. Gracias a ello, algunas personas notan una menor sensación de fatiga mental y una mayor claridad en momentos de estrés o alta exigencia intelectual.
Los Institutos Nacionales de Salud también recogen investigaciones sobre el potencial neuro protector de la creatina en enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o la enfermedad de Huntington.
¿Qué ventajas genera la creatina durante el envejecimiento?
Otro de los grandes campos de estudio de la creatina tiene que ver con el envejecimiento. Con el paso de los años, el organismo pierde masa muscular y fuerza de manera progresiva, un proceso conocido como sarcopenia. Esta situación puede afectar al equilibrio, la movilidad y la autonomía personal.
Desde Deník N destacan que la creatina puede convertirse en una herramienta útil para las personas mayores que desean mantenerse activas y conservar su capacidad funcional.
«Al favorecer la regeneración muscular y mejorar la disponibilidad de energía, la suplementación podría ayudar a preservar la fuerza durante más tiempo», destaca la doctora Veronika Lipovská.
Mejoría en la densidad ósea
Además, expertos de la Clínica Keval sugieren que la creatina también podría influir positivamente en la salud ósea. “Se han observado mejoras en la densidad mineral ósea en determinados grupos de población, algo especialmente relevante para prevenir fracturas y reducir el riesgo de osteoporosis en edades avanzadas”, sostienen.
¿Quiénes pueden beneficiarse de la suplementación con creatina?
Mujeres y ciclo menstrual
Aunque muchas personas relacionan la creatina exclusivamente con el gimnasio, los expertos recuerdan que sus beneficios pueden extenderse a perfiles muy distintos. Las mujeres, por ejemplo, podrían experimentar una reducción de la fatiga asociada a determinadas fases del ciclo menstrual.
Para veganos
Las personas veganas y vegetarianas también constituyen un grupo especialmente interesante. Como la creatina se encuentra principalmente en productos animales, quienes siguen dietas basadas en plantas suelen tener reservas más bajas. La suplementación, en estos casos, podría contribuir tanto al rendimiento físico como al cognitivo.
La Clínica Keval añade que la creatina puede acelerar la recuperación tras esfuerzos intensos, reducir algunos marcadores de inflamación y ayudar a retrasar la aparición de la fatiga.
Buena para salud cardiovascular
A su vez, destacan que existen posibles efectos positivos en la salud cardiovascular, gracias a mejoras observadas en ciertos indicadores relacionados con el colesterol y los triglicéridos.
