Contenido
- 0.1 Hacer 10.000 pasos diarios es un mito: un estudio reciente revela cuántos son necesarios para estar sano
- 0.2 Ni correr ni montar en bici: el mejor ejercicio de gimnasia para que los mayores de 60 años mejoren su equilibrio
- 0.3 Las señales que indican que pierdes grasa, aunque no lo notes ni lo creas
- 1 El ejercicio de gimnasia clave para mejorar el equilibrio
- 2 Actividades complementarias para mejorar la movilidad
- 3 ¿Por qué es fundamental entrenar el equilibrio?
El paso del tiempo afecta a las capacidades físicas de las personas mayores, especialmente en lo que respecta a la agilidad y la estabilidad. Muchos asumen que montar en bicicleta o caminar largas distancias son las únicas vías para mantenerse en forma, pero la realidad es otra. La pérdida de tono muscular y la ralentización de los reflejos incrementan el riesgo de accidentes domésticos de manera considerable.
Mantener la autonomía personal requiere un enfoque específico en la coordinación y la conciencia corporal. Según los especialistas, el ejercicio físico diario resulta vital para reducir el impacto emocional y funcional de los percances físicos, para así entrenar al cuerpo para que responda ante la gravedad y los cambios de dirección.
El ejercicio de gimnasia clave para mejorar el equilibrio
Para optimizar la estabilidad en mayores de 65 años, el ejercicio de balanceo lateral destaca como la herramienta más eficaz y sencilla. Esta actividad permite que la persona controle mejor su centro de gravedad, algo fundamental para evitar caídas fortuitas al girar o esquivar obstáculos.
Al practicar este movimiento, el cuerpo recupera la capacidad de estabilizarse lateralmente, fortaleciendo los músculos que sostienen la postura sin necesidad de maquinaria compleja.
Según explica el equipo de especialistas de los centros Stima, compuesto por fisioterapeutas y neuropsicólogos, la ejecución técnica de este ejercicio es accesible para cualquier condición física inicial. El usuario debe colocarse de pie, con los pies separados a la misma anchura que sus hombros. Sin levantar las plantas del suelo, tiene que desplazar el peso del cuerpo hacia un lado de forma pausada y mantener la estabilidad unos segundos. Los expertos de Stima recomiendan realizar entre diez y quince repeticiones para lograr una mejora significativa en la memoria muscular.
Actividades complementarias para mejorar la movilidad
Expertos como Joseph Davis, fisioterapeuta en Banner Health, sostienen que el equilibrio es un desafío que requiere constancia. Además del balanceo, existen otras prácticas de gimnasia que pueden integrarse en la rutina. Davis sugiere que cualquier posición que genere un ligero tambaleo, siempre que se mantenga bajo control, ayuda al sistema nervioso a recalibrarse. Entre las opciones más recomendadas por este especialista se encuentran las siguientes:
- Permanecer sobre una sola pierna mientras se realizan tareas cotidianas como cepillarse los dientes o cocinar.
- Realizar caminatas de talón a punta, siguiendo una línea recta imaginaria.
- Practicar el tai chi, disciplina que combina movimientos lentos, cambios de peso y pasos deliberados.
- Efectuar toques con la punta del pie o sentadillas en silla durante los descansos frente al televisor.
Estas tareas modifican la capacidad del organismo para adaptarse a su ubicación en el espacio. El objetivo final de estos entrenamientos es que el individuo se sienta seguro y menos ansioso al desplazarse de forma independiente por su entorno.
¿Por qué es fundamental entrenar el equilibrio?
La prevención no es una cuestión menor, ya que los cambios en la visión, la flexibilidad de las articulaciones y los trastornos del oído interno dificultan la movilidad con la edad. Como bien explican desde Banner Health, la única forma de mejorar la estabilidad es someter al cuerpo a situaciones controladas de desequilibrio.
“No existe ningún ejercicio perfecto, pero si encuentra una posición que le haga tambalear y se esfuerza por mantener el equilibrio durante 30 segundos sin sujetarse a nada, es un comienzo fácil y eficaz”, afirmó Davis.
Si una persona utiliza las paredes para apoyarse al caminar por casa o ha sufrido más de tres tropiezos en un año, debe consultar con un profesional sanitario.
La seguridad durante la práctica es absolutamente necesaria. Siempre se debe entrenar sobre una superficie estable y plana, como una alfombra antideslizante, y tener cerca una silla resistente o encimera para sujetarse en caso de necesidad. Como paso previo obligatorio para evitar riesgos innecesarios, puedes eliminar cables sueltos y asegurar una buena iluminación en la habitación.
“Si le preocupa su equilibrio y siente que limita su capacidad para cuidar de sí mismo o la libertad que tiene para caminar y moverse, la fisioterapia y el entrenamiento del equilibrio pueden ayudar», concluye Davis.






