Felipe Isidro, catedrático de educación física, no duda ni un segundo: «La fuerza muscular es uno de los principales sistemas de protección de la rodilla»

Si se entrena de manera constante, se puede conseguir un escudo muscular natural que protege la rodilla y evita el desgaste prematuro de sus articulaciones

sentadillas, hombre, deporte, ejercicio
Recreación de un hombre haciendo sentadillas al aire libre.

Recreación de un hombre haciendo sentadillas al aire libre.

Cuando se trata del cuerpo, y en particular de las articulaciones, el ejercicio suele generar miedo en lugar de confianza, y muchas personas terminan evitando movimientos que en realidad les harían falta para mantenerse fuertes.

En este caso, el experto indica que se trata de un malentendido muy extendido, y de algo que puede cambiarse fácilmente con la información correcta: Felipe Isidro, catedrático de educación física, no duda ni un segundo y asegura que la fuerza muscular es uno de los principales sistemas de protección de la rodilla.

La fuerza muscular, el escudo biológico de la rodilla

La fuerza muscular actúa como el «escudo» biológico de las articulaciones, especialmente en la rodilla, que soporta gran parte del peso corporal y sufre un alto impacto constante.

La fuerza protege la rodilla por varios motivos. Uno es la absorción de impacto: los músculos, principalmente el cuádriceps y los isquiotibiales, absorben la energía de los golpes al caminar, correr o saltar, reduciendo el estrés sobre el cartílago. Otro es la estabilización articular, unos músculos fuertes mantienen la rótula y los fémures en su alineación correcta, evitando desplazamientos lesivos. Y por último está la reducción del desgaste, ya que al repartir mejor las cargas se previene el desgaste prematuro que causa la artrosis.

Entre los músculos clave que conviene fortalecer están el cuádriceps, el músculo frontal del muslo y principal estabilizador de la rótula; los isquiotibiales, en la parte posterior, que protegen los ligamentos cruzados, especialmente el LCA; los glúteos, medio y mayor, que controlan la rotación de la cadera evitando que la rodilla se colapse hacia adentro; y los gemelos, que estabilizan la parte posterior y asisten en la absorción de impactos desde el pie.

Cómo protegen exactamente los músculos a la rodilla

La rodilla es una articulación mecánicamente inestable, son dos huesos planos, el fémur y la tibia, que chocan entre sí. Sin músculos, se desarmaría. La fuerza muscular la protege a través de tres mecanismos:

En resumen, los huesos y ligamentos sostienen la estructura, pero los músculos soportan la carga y el movimiento.

Los ejercicios más efectivos para proteger la rodilla

Los mejores ejercicios fortalecen las piernas sin generar un impacto agresivo ni un roce excesivo en el cartílago, y se dividen en dos tipos.

Ejercicios isométricos (fuerza sin movimiento), los más seguros si ya existe dolor:

Ejercicios isotónicos (control y estabilidad), para ganar fuerza funcional:

Al principio conviene evitar los saltos o carreras en superficies duras, las sentadillas muy profundas y las máquinas de extensión de rodilla con mucho peso, ya que generan presión excesiva detrás de la rótula.

Salir de la versión móvil