Los veterinarios expertos coinciden: los mordisquitos suaves de los perros pueden ser una forma de comunicación
Un comportamiento que realizan como muestra de cariño, ganas de jugar o necesidad de atención
Ya está en vigor y lo avala la Ley de Bienestar Animal: se prohíbe utilizar elementos que limiten la movilidad de perros y gatos
Los expertos en adiestramiento canino coinciden: "Si tu perro tira de la correa en los paseos, no necesita que su dueño tire más fuerte"
Los expertos en adiestramiento canino coinciden: "Nos centramos en que el perro aprenda a dar la pata y nos olvidamos de lo que aprenden sin querer"

Las conductas de los perros descifran cómo se sienten y lo que quieren en ese preciso momento. Uno de los comportamientos más habituales es morder levemente a sus dueños.
Esto se suele interpretar como una señal de agresividad, pero el veterinario Pancho Cavero asegura que estos gestos son una forma de comunicación. Además, el significado depende de las circunstancias, del comportamiento y las señales que acompañan la interacción.
¿Por qué hacen esto los perros?
Cavero expone que este comportamiento surge sobre todo durante las primeras semanas de vida. Una etapa crucial, ya que los perros utilizan pequeños mordiscos para relacionarse, jugar y fortalecer los vínculos con otros animales. En ocasiones, esta conducta no desaparece y permanece, incluso, en la edad adulta.
El especialista confirma que es la manera que tienen de expresar su afecto, ganas de jugar o búsqueda de atención. En algunos casos también se traduce como una forma de liberar tensión. Aunque la clave está en saber diferenciar los tipos de mordiscos y las circunstancias en las que aparecen.
La clave: postura corporal
El lenguaje corporal es un mecanismo esencial utilizado por los animales para expresar cómo se encuentran. Por ejemplo, cuando un perro está relajado, su postura es tranquila y su mirada es serena; los mordiscos en estos casos forman parte de una interacción amistosa. En cambio, si se encuentra con una postura rígida, nervioso o incómodo, es fundamental respetar su espacio y evitar el contacto en ese preciso momento.
¿Cuál es la mejor forma de actuar?
Los expertos recomiendan evitar usar las manos como juguetes durante los primeros años de vida del animal para impedir que se acostumbren y normalicen esa conducta. Una alternativa sería ofrecerle mordedores, peluches o cuerdas.
A su vez, es normal que los perros muerdan levemente durante los primeros meses de vida porque se encuentran cambiando los dientes y las molestias de las encías les producen incomodidad. También es importante saber distinguir un mordisco leve de un mordisco intenso. De esta forma, se conseguirá una mejor convivencia y fortalecer el vínculo entre el perro y su dueño.