La vida de Eugenia Silva a los 50: moda, familia y su inseparable vínculo con Marta Ortega
Este 13 de enero, Eugenia Silva cumple 50 años, medio siglo de vida marcada por la elegancia, la discreción y la determinació
Eugenia se lanzó a la moda a los 16 años ganando el concurso 'Elite Look of the Year'
Su amistad con Marta Ortega, heredera de Inditex, es un vínculo constante de estilo, complicidad y apoyo mutuo
Este 13 de enero, Eugenia Silva sopla 50 velas. Medio siglo de vida marcado por la elegancia, la determinación y la discreción, en el que ha sabido equilibrar una carrera internacional, su familia y un círculo de amistades cuidadosamente cultivado. Su vida, lejos de ser un escaparate de glamour vacío, refleja la coherencia de quien ha construido su mundo con criterio propio. Entre las relaciones que definen su trayectoria personal y social, destaca una muy especial: su amistad con Marta Ortega, presidenta no ejecutiva del imperio Inditex. Un vínculo que va más allá de la moda, y que ha acompañado a ambas en hitos profesionales y momentos familiares clave.
Infancia: disciplina y afecto como cimiento
Eugenia nació en Madrid en 1976, en el seno de una familia de juristas. Su infancia combinó el afecto familiar con la exigencia académica. Como ella misma ha confesado, siempre buscaba agradar a su padre, consciente de que cualquier decisión importante podía ponerlo nervioso. Esa mezcla de cariño y disciplina se convirtió en la base de su personalidad: responsable, perseverante y decidida, cualidades que más tarde la llevarían a destacarse en la moda internacional.
A los 16 años, Eugenia se inscribió en el concurso Elite Look of the Year, que ganó junto a Nieves Álvarez. Ese triunfo fue el punto de inflexión que la lanzó a París y posteriormente a Nueva York, convirtiéndola en una de las top models más reconocidas de España y del mundo. «Recuerdo el miedo que tenía a que mi padre viera que me había inscrito en un concurso de modelos y que para más inri, gané», ha relatado Eugenia. Pero su determinación pudo más: decidió salir a conocer el mundo y aprovechar la oportunidad.
Carrera internacional: elegancia, constancia y visión empresarial
Tras firmar con Elite, Eugenia se trasladó a París, donde se convirtió en imagen de Óscar de la Renta y posteriormente a Nueva York, ciudad que aún visita con frecuencia para mantener sus amistades de Manhattan. Su carrera la llevó a trabajar con fotógrafos legendarios como Mario Testino y Steven Meisel, a desfilar para Armani, Prada, Chanel, Versace o Dior, y a protagonizar campañas para marcas de lujo como Dolce & Gabbana, Loewe, Clinique, Victoria’s Secret y Escada.
A pesar de la intensidad de su carrera, Eugenia nunca descuidó su formación académica. Completó la carrera de Derecho en 2006 en el Colegio Universitario Cardenal Cisneros, demostrando que su disciplina no se limitaba a la moda, sino que también se extendía a su vida intelectual. Hoy, además de seguir modelando ocasionalmente, dirige The Crew, una agencia y productora de moda, donde combina creatividad, producción y visión empresarial, mostrando que su talento va más allá de las pasarelas.
Familia y pareja: el refugio de la discreción
La vida familiar de Eugenia es el eje de su equilibrio. Desde hace más de una década mantiene una relación estable con Alfonso de Borbón Yordi, hijo de Alfonso de Borbón Escasany y tataranieto del infante Enrique de Borbón. Juntos han formado una familia sólida con sus dos hijos, Alfonso (11 años) y Jerónimo (8 años), con quienes disfrutan de escapadas, vacaciones y tradiciones familiares.
Navidad, por ejemplo, es un momento sagrado para la familia Silva-Borbón. La preparación del menú, la decoración del árbol y del Belén son un trabajo en equipo que Eugenia observa con satisfacción. La ausencia de su padre, fallecido hace años, hace que estos momentos sean aún más preciados, recordándole la importancia de construir recuerdos propios en torno a la familia.
Amistad con Marta Ortega: un vínculo de estilo y complicidad
Si hay un lazo que ha definido la vida social de Eugenia, ese es su amistad con Marta Ortega. Ambas comparten una pasión por la moda, el arte y la discreción, y su relación ha ido más allá de las portadas y los eventos de lujo. Se han acompañado en exposiciones, inauguraciones y celebraciones familiares, demostrando que su amistad se construye sobre lealtad, confianza y complicidad.
Eugenia estuvo presente en la boda de Marta en 2018, un evento que reunió a personalidades del arte, la moda y la música. También ha participado en exposiciones organizadas por la heredera de Inditex, como Untold Stories de Peter Lindbergh en La Coruña, donde Eugenia y su marido Alfonso fueron anfitriones de lujo para los invitados, disfrutando de cenas, risas y la pasión compartida por la fotografía.
Cada diciembre, Marta y Eugenia mantienen una tradición: almorzar en Madrid con sus respectivas parejas, Carlos Torretta y Alfonso de Borbón, en encuentros íntimos que combinan discreción, elegancia y complicidad. Allí, entre conversaciones y risas, se aprecia cómo la amistad puede sostener a mujeres en posiciones de liderazgo, uniendo moda, estilo y afecto genuino.
Refugios personales: Formentera y Badajoz
Eugenia también ha creado espacios de calma donde escapar del ritmo frenético de la moda y la vida en Madrid o Nueva York. Su casa payesa en La Mola, Formentera, es un remanso de paz: paseos por el mercado local, comidas en el jardín con amigos y veladas familiares. Allí incluso llegó a tener un pequeño restaurante, demostrando su vínculo con la isla y la gastronomía.
En Badajoz, la dehesa heredada de su abuela paterna es su santuario natural. Más de 300 hectáreas donde la modelo pasa fines de semana en familia, rodeada de naturaleza, practicando deporte y disfrutando de la calma. Estos refugios reflejan su necesidad de equilibrio entre la vida profesional y la personal, y su capacidad para mantener la privacidad en medio de la fama.
Un círculo social selecto y discreto
Eugenia ha sabido rodearse de amistades que reflejan sus valores: discreción, elegancia y confianza. Además de Marta Ortega y Carlos Torretta, forman parte de su círculo íntimo Jon Kortajarena, Amaia Salamanca, Paula Echevarría y Carolina Adriana Herrera, así como otros miembros del grupo conocido como La Junta, que se reúne con frecuencia en Madrid para comidas, escapadas y celebraciones privadas. Este círculo es testigo de su vida cotidiana: cumpleaños, viajes a Marrakech con amigas, cenas navideñas y momentos compartidos donde la moda, la elegancia y la complicidad son protagonistas, pero siempre en un entorno íntimo y controlado.
Hoy, al cumplir 50 años, Eugenia Silva celebra no solo una carrera de éxito internacional, sino también una familia sólida, un círculo de amistades fiel y una amistad emblemática con Marta Ortega.