‘El Turronero’ se vuelca con Ubrique: ayuda y solidaridad ante las inundaciones
José Luis López Fernández, 'El Turronero', y la Fundación López Mariscal han demostrado su compromiso con Ubrique
Lo hace a través de su fundación creada en 2015 por el empresario y su familia,
Durante las recientes inundaciones en Ubrique, la fundación facilitó alojamiento, comida y materiales a familias desalojadas
José Luis López Fernández, conocido popularmente como El Turronero, ha demostrado una vez más su compromiso inquebrantable con su pueblo y sus vecinos en la comarca Sierra de Cádiz, en Ubrique, a través de la Fundación López Mariscal. Esta institución, creada en 2015 por el empresario y su familia, tiene como objetivo principal canalizar la solidaridad y la ayuda social, especialmente hacia los más vulnerables, generando un impacto real en la vida de quienes más lo necesitan.
Ubrique ha sufrido recientemente intensas lluvias que han puesto a prueba la capacidad de respuesta de toda la comunidad. Más de 400 litros por metro cuadrado han convertido las calles del casco urbano en auténticos cauces de agua, provocando evacuaciones preventivas, daños materiales y una situación de máxima alerta. Ante esta emergencia, la Fundación López Mariscal se convirtió en un actor fundamental para garantizar la seguridad y el bienestar de los vecinos.
La organización, liderada por El Turronero, ha asumido los gastos derivados del traslado preventivo de personas desalojadas, facilitando alojamiento y manutención en el Hotel Carlota Plaza a los afectados. Además, ha ofrecido ayuda directa a familias que han perdido acceso a sus viviendas, suministrando alimentos, materiales y apoyo logístico. Su labor se ha complementa con la coordinación con el Ayuntamiento de Ubrique, el Consorcio Provincial de Bomberos, Protección Civil y la Guardia Civil, contribuyendo a minimizar los daños y asegurar una respuesta organizada frente al temporal.
La solidaridad de la Fundación no se limita únicamente a situaciones de emergencia. Desde hace más de una década, José Luis López y su familia organizan iniciativas culturales y recreativas para los vecinos de Ubrique. Durante la Navidad, instalan un Parque de Atracciones gratuito para que los niños puedan disfrutar de las fiestas, además de ofrecer espectáculos musicales, circenses y humorísticos sin coste alguno. Asimismo, colaboran con asociaciones locales a través de ayudas económicas, comidas benéficas y eventos que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los más necesitados.
El Turronero recuerda que su motivación es devolver a la sociedad parte de lo que ha recibido a lo largo de su vida. Nacido en una familia humilde dedicada a la venta ambulante de turrones, José Luis aprendió desde niño el valor de la solidaridad y la ayuda mutua. Hoy, a sus 62 años, mantiene vivo ese espíritu a través de la Fundación López Mariscal, junto a su esposa Carmen Mariscal y sus hijos, quienes forman parte activa del patronato y continúan impulsando los proyectos de la organización.
Durante la reciente crisis por las inundaciones, los vecinos de Ubrique destacaron la rapidez y eficacia de la fundación. La colaboración de voluntarios, la entrega de recursos y el acompañamiento constante brindado a las familias afectadas demostraron cómo la filantropía local puede marcar la diferencia en momentos críticos. Isabel Mari Mendoza, una vecina cuya vivienda estaba en riesgo, agradeció públicamente la intervención de la fundación, que garantizó su seguridad y la de su familia durante la riada.