Así fueron los años dorados de Philippe Junot como el "Dios" de la noche de Marbella
Las anécdotas más desconocidas de Philippe en los años dorados de Marbella
El padre de Isabelle Junot era considerado un “Dios” de la noche de la Costa del Sol
La inesperada muerte de Philippe Junot pone fin, también, a una generación que marcó la noche de Marbella. Su aterrizaje a la Costa del Sol vino de la mano de Régine, la reina de la noche francesa que conquistó a la jet set con su night club, un local ubicado en la urbanización de Puente Romano, una de las zonas más exclusivas, por el que pasaron rostros de la talla de Osama Bin Laden.
Tras poner fin a su matrimonio con Carolina de Mónaco, el padre de Isabelle Junot encontró su refugio en Marbella, donde vivió los años dorados de la Costa del Sol -entre los 70 y los 80-, que se convirtió en su particular principado y que era el lugar donde numerosos rostros internacionales y celebrities cerraban acuerdos millonarios.
Sin embargo, Junot encontró en Marbella un lugar donde desfogar y donde pasar los días y noches en los clubes más cotizados de la Costa del Sol. Aunque con el paso del tiempo logró considerarse como uno de los reyes de la noche, lo cierto es que también disfrutó de las horas del día en discotecas como Babalú y Marbella Club -una antigua finca que Alfonso de Hohenlohe-Langeburg restauró y que se convirtió en el punto de encuentro de la jet set de la talla de Grace Kelly o Audrey Hepburn-. Las discotecas se convirtieron así en su hábitat natural y era el encargado, de motu proprio, de «cerrar las noches marbellís».
Según nos desliza el paparazzi José Luis Sánchez -que pudo fotografiar en varias ocasiones al aristócrata-, Junot era un ciudadano del mundo y en Marbella «tenía un buen amigo que era multimillonario y siempre se quedaba en su casa. Siempre estaba de casa en casa, si no estaba en casa de Bonet, estaba en otras casas», ya que «tenía muchos amigos»: «Era un hombre muy sociable y muy relaciones públicas». Tal es así que en Marbella era considerado «un Dios» y «todo el mundo le quería», como Fernando Fernández Tapias, con el que coincidió en varias ocasiones cuando el empresario fallecido estaba casado con su primera mujer, Victoria Riva de la Luna.
Los romances de Junot en Marbella
Durante sus 85 años de vida, Philippe Junot tuvo una gran fama de conquistador nato. En su currículum amoroso destacan nombres como el de Carolina de Mónaco, con la que mantuvo un corto pero intenso matrimonio de dos años. También con Marta Chávarri, aunque nunca se destapó de manera oficial. Sin embargo, según José Luis Rodríguez, «en Marbella tuvo muchos romances», aunque muchos de ellos no trascendieron a los medios. «Casi todos eran desconocidos. Era un playboy», reitera en varias ocasiones.
Un adjetivo en el que coinciden muchas personas que coincidieron con Junot, que recuerdan que era un hombre «muy ligón» y «muy divertido» que no solo conquistó a la noche marbellí.