Álvaro Castillejo y Cristina Fernández ponen fin a su matrimonio tras tres años y un hijo
Álvaro Castillejo y Cristina Fernández han decidido separarse tras tres años de matrimonio
La ruptura se ha producido de mutuo acuerdo, manteniendo una relación cordial
Álvaro ha demostrado ser un padre comprometido, y Cristina valora su implicación en la crianza
Álvaro Castillejo y Cristina Fernández han decidido poner fin a su matrimonio después de tres años de unión y un hijo en común, Nicolás, que acaba de cumplir 15 meses. La ruptura se ha producido de manera amistosa y de mutuo acuerdo, tal como han confirmado fuentes cercanas a la pareja a la revista ¡HOLA!. Ambos coinciden en que, aunque sus caminos personales se separen, la prioridad será siempre el bienestar del pequeño, manteniendo una relación cordial y respetuosa que permita a Nicolás crecer rodeado de afecto y estabilidad familiar.
La historia de Álvaro y Cristina comenzó a resonar con fuerza en los medios tras su romántica boda celebrada en Sotogrande en julio de 2022. La ceremonia, marcada por la exclusividad y el lujo que caracteriza a la familia Preysler, congregó a familiares y amigos en un entorno que combinaba glamour y tradición. Álvaro, sobrino de Isabel Preysler, y Cristina, periodista y trabajadora en el gabinete de la Secretaría General del Partido Popular, dieron entonces un paso importante en su relación, consolidando su amor frente a los focos y al público. Desde aquel momento, su matrimonio se mostró como una unión sólida y respetuosa, marcada por la complicidad y la discreción.
Sin embargo, diferencias en la visión de la vida y en las prioridades personales comenzaron a surgir con el tiempo. Según fuentes cercanas, la crisis se inició este pasado verano, un periodo en el que coincidieron con el bautizo de su hijo Nicolás. Fue durante esa celebración cuando se captó la última imagen pública de ambos juntos en redes sociales, marcando un punto de inflexión en la percepción pública de su relación. Desde entonces, Álvaro y Cristina han preferido mantener un perfil bajo, evitando comentarios o interacciones en plataformas sociales que pudieran alimentar especulaciones sobre su separación.
A pesar de la decisión de separarse, los testimonios de ambos reflejan el profundo respeto y cariño que aún existe entre ellos. Cristina ha elogiado en varias ocasiones la implicación de Álvaro en la crianza de Nicolás: «Álvaro es un padrazo desde el minuto uno. Me enseñó a mí a darle el biberón y a cambiarle los pañales. Ha sido como algo innato en él», aseguró la periodista. Por su parte, Álvaro ha destacado la importancia de su hijo en la consolidación de la familia: «Siempre hemos estado muy unidos. Y el bebé lo que ha hecho es hacer familia», decía hace casi un año, una frase que sigue teniendo plena vigencia.
La relación entre ambos ha estado marcada por la discreción y el respeto hacia sus familias, así como por la combinación de mundos diferentes. Álvaro proviene de un entorno vinculado al deporte y la alta sociedad: hijo de Beatriz Preysler y del jugador de polo Luis Castillejo Cacho, comparte la pasión por este deporte que le ha llevado a participar en campeonatos internacionales de Sotogrande. Cristina, en cambio, ha desarrollado su carrera en el ámbito periodístico y político, ocupando un puesto en el gabinete del Partido Popular. La confluencia de ambos mundos ha sido, hasta ahora, un ejemplo de equilibrio, aunque finalmente la pareja ha decidido que lo más saludable era tomar caminos separados.
El futuro de Álvaro y Cristina estará centrado en Nicolás, cuyo cuidado y educación seguirá siendo una prioridad compartida. La pareja ha mostrado su compromiso por mantener la estabilidad del pequeño, asegurando que la separación no afectará la relación cercana y afectuosa que ambos padres mantienen con él.