Internacional

Un inmigrante ilegal fuertemente armado es arrestado junto a la Casa Blanca por tratar de atentar contra Trump

El detenido llevaba en el coche tres armas de fuego: un rifle tipo AR-15 y dos pistolas

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

Un inmigrante ilegal procedente de Venezuela ha sido detenido este jueves  cerca de la Casa Blanca tras ser descubierto dentro de un vehículo robado portando varias armas de fuego y amenazando con matar al presidente de EEUU, Donald Trump, según ha informado este viernes el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU.

El citado departamento ha revelado que agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos se acercaron al sospechoso el jueves por la noche tras observarlo «actuando de forma sospechosa en su coche», mientras estaba aparcado en Constitution Avenue en Washington, DC, asegura Fox News.

El sospechoso declaró a los agentes que «oía voces en su cabeza» que le decían que fuera a la capital del país y «matara a Trump», según añadió el Departamento de Seguridad Nacional.

Ronny Yordrix Guanipa Chrinos, el detenido armado junto a la Casa Blanca. (Foto: Departamento de Seguridad Nacional de EEUU)

Durante la revisión del vehículo, los agentes descubrieron tres armas de fuego: un rifle tipo AR-15 y dos pistolas, una Mac 10, una Glock, junto a decenas de cartuchos de munición.

Las autoridades estadounidenses aseguran que el sospechoso ha sido identificado como Ronny Yordrix Guanipa Chrinos, y que entró ilegalmente al país a través de Texas en marzo de 2024; posteriormente fue detenido por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos. Más tarde, fue puesto en libertad bajo la administración de Biden.

Las armas y municiones que los agentes del Servicio Secreto de EEUU intervinieron en el coche del sospechoso.

El Servicio Secreto de Estados Unidos afirmó que el incidente es un ejemplo de la creciente amenaza que suponen los individuos armados que se sienten «atraídos por el complejo de la Casa Blanca».

El director del Servicio Secreto, Sean Curran, ha destacado en un comunicado la rápida actuación de su equipo para poner freno a una situación de alerta sin que se produjeran víctimas, aunque ha expresado su preocupación por el incremento de incidentes similares.

«Este es el ejemplo más reciente de cómo el personal del Servicio Secreto recurre a su amplia formación para reducir la tensión en una situación que representaba una amenaza inminente», señala Curran. «Nos preocupa el aumento de casos de amenazas que siguen surgiendo. Continuaremos intensificando los esfuerzos para identificar de forma proactiva a las personas que amenazan a quienes protegemos, con el fin de neutralizar los riesgos antes de que lleguen a Washington».