Soraya y Cospedal marcan territorio en un 2 de Mayo sin referencias a Cifuentes
«Los españoles somos gente que enterramos muy bien», dijo Alfredo Pérez Rubalcaba por las loas internas recibidas días después de haber renunciado a la secretaría general del PSOE. Una frase que resume a la perfección lo ocurrido este miércoles en la Puerta del Sol en la recepción oficial por la festividad del Dos de Mayo. En privado, todo han sido buenas palabras y compresión con la expresidenta de la Comunidad por parte de sus compañeros de partido. Sin embargo, en público, nada. El nombre de Cristina Cifuentes, que dimitió la pasada semana tras revelar OKDIARIO en exclusiva que robó dos cremas en un hipermercado en 2011, no ha sido mentado en los micrófonos ni por el presidente en funciones, Ángel Garrido, ni por ningún miembro del Ejecutivo regional. Nadie se acordó de la que ha sido su exjefa hasta hace sólo unos días, y menos aún de su gestión en estos tres años.
Garrido, en las quinielas para ser el presidente interino hasta las elecciones de primavera de 2019, ha eludido referirse a la que ha sido su mentora. Tras afirmar que «este Madrid no se deja vencer por los problemas» y subrayar que «los vaivenes políticos y los cambios coyunturales no deben hacernos olvidar la consistencia de fondo de la sociedad madrileña», el hasta ahora portavoz del Gobierno autonómico ha realizado un discurso de ‘presidenciable’, buscando conectar de nuevo con la calle tras los días más convulsos de este mandato. «Los profesores, los médicos, los profesionales sanitarios, los del transporte público, los de los servicios sociales, todos ellos hacen posible los servicios que hoy disfrutamos. Ellos encarnan mejor que nadie el sentido y la utilidad de la Comunidad de Madrid como Administración», ha enfatizado.
El silencio de Garrido sobre Cifuentes lo ha roto uno de los premiados, el escritor Alfonso Ussía, el único de la decena de galardonados que ha hecho referencia a la expresidenta madrileña y exlíder del PP de Madrid. Ussía ha recordado a Cifuentes diciendo que su dimisión fue «obligada e irremediable» pero del mismo modo ha querido nombrarla porque es la que ha otorgado los premios.
«Fue obligada e irremediable la dimisión de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, pero sería muy grosero por mi parte, irremediablemente grosero, no recordarla en este momento», ha indicado Ussía en su breve discurso. Unas palabras aplaudidas tímidamente por el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y ni siquiera eso por parte de dirigentes de Podemos, como su portavoz en la Asamblea, Lorena Ruiz-Huerta.
En esa primera fila, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y la secretaria general del PP y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, han sido quienes han flanqueado a Garrido. La escena del asiento vacío entre ellas mientras el presidente en funciones pronunciaba su discurso ha sido la imagen del día. Ambas dirigentes han mostrado un visible distanciamiento en medio de esa pugna interna por el futuro del partido en Madrid, donde su jefe y líder de los populares, Mariano Rajoy, va a tener la última palabra. Un desenlace, además, que no va a tardar en conocerse, sobre todo porque el lunes y martes de la semana que viene se abrirá la ronda de consultas para la investidura del nuevo presidente, según el calendario revelado este miércoles por la presidenta de la Asamblea, Paloma Adrados (PP). Se habla del día 18 de mayo como posible fecha de la investidura.
Cambio de agenda
Sáenz de Santamaría ha abandonado la Puerta del Sol nada más terminar el desfile. Por su parte, Cospedal tampoco se ha quedado al aperitivo y a los clásicos corrillos con periodistas, aunque ha sido el propio Garrido quien la ha acompañado hasta la puerta de salida, despidiéndose de ella con dos besos. El presidente en funciones ha estado muy atento con Cospedal, quien precisamente no estaba previsto que acudiera a este acto. La ministra de Defensa, apoyo personal de Cifuentes en sus momentos más duros, cambió su agenda a última hora para estar presente en Madrid, una plaza que Génova considera propia.
En esos corrillos, fuentes de la dirección nacional del PP han dado por hecho que habrá bicefalia («Rajoy ha dicho que primero la investidura de la Comunidad y luego ya el partido») y han deslizado cuatro nombres de entre los cuales saldrá probablemente el presidente madrileño hasta la elecciones de 2019: el propio Garrido, el ex secretario de Estado para el Deporte Juan Antonio Gómez-Angulo, la consejera de Transportes, Vivienda e Infraestructura, Rosalía Gonzalo, y el consejero de Políticas Sociales y Familia, Carlos Izquierdo.
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