España
El foco de María Zabay

Pérez Henares: «Aquí ya no se trata de cambiar un gobierno, va de democracia o de sanchismo»

"Lo que se está haciendo contra la Justicia y la prensa libre es un golpe de Estado encubierto"

"Esto no es un partido ni un oobierno: es una secta y una banda"

"Llamamos histórico a cualquier memez y olvidamos a quienes cambiaron el mundo"

Una conversación sobre los grandes personajes olvidados de nuestra historia nos ha conducido inevitablemente hasta el presente. Antonio Pérez Henares visita El Foco con motivo de la publicación de Hijos de España, una obra en la que recorre más de dos mil años de historia a través de 58 vidas extraordinarias. Pero hablar con él del pasado significa también preguntarse qué queda hoy de aquella herencia, por qué hemos olvidado a quienes la protagonizaron y qué está sucediendo en la España actual.

Ése es precisamente el propósito de su nuevo libro: recuperar a hombres y mujeres de los que, en palabras del escritor, deberíamos sentirnos orgullosos, pero cuyos nombres han desaparecido casi por completo de nuestra memoria colectiva. Algunos son prácticamente desconocidos; de otros recordamos sus hazañas, pero hemos olvidado que nacieron en la antigua Hispania, que procedían de nuestra península o que forman parte esencial de la historia española.

«Quiero que los españoles aprobemos de una vez una asignatura que llevamos suspendiendo demasiado tiempo: querer nuestra historia», explica Pérez Henares. Una historia que, insiste, tiene luces y sombras, como la de cualquier pueblo, pero que no debería convertirse por ello en motivo de vergüenza. Para el escritor, el desconocimiento no es inocuo: «La ignorancia se busca para que nos avergoncemos de nuestra historia».

A lo largo de la entrevista recorremos algunas de esas 58 vidas. Hablamos de Séneca y de las contradicciones entre su estoicismo y su riqueza; de Trajano, el emperador hispano que llevó Roma a su máxima extensión; y de Cayo Apuleyo Diocles, posiblemente uno de los deportistas mejor pagados de todos los tiempos y, sin embargo, un completo desconocido para buena parte de los españoles.

Nos detenemos también en Urraca I, una mujer que pudo reinar cuando en otros lugares de Europa habría resultado inconcebible; en Alfonso VIII y la trascendencia de las Navas de Tolosa; en el Gran Capitán, que transformó para siempre la manera de hacer la guerra; y en Vasco Núñez de Balboa, descubridor del océano Pacífico para los europeos, detenido por quien había sido uno de sus hombres de confianza: Francisco Pizarro.

Hay revelaciones históricas especialmente llamativas. Una hija del Cid fue condesa de Barcelona y dos de los tres reyes que combatieron en las Navas de Tolosa descendían de Rodrigo Díaz de Vivar. Isabel de Barreto llegó a ponerse al frente de una expedición por el Pacífico y Juan Sebastián Elcano culminó una vuelta al mundo que todavía hoy continúa atribuyéndose con demasiada frecuencia a Magallanes. «Magallanes no tenía intención de dar la vuelta al mundo. Quien se la dio fue Elcano», recuerda Pérez Henares.

También aparece Blas de Lezo, el marino cojo, manco y tuerto que derrotó en Cartagena de Indias a una flota británica muy superior. Pérez Henares reivindica su figura, pero desmonta igualmente una de las frases que más se le atribuyen en las redes: Blas de Lezo nunca dijo que todo español debía «mear mirando a Inglaterra».

El recorrido concluye con Fernando Primo de Rivera y las cargas del Regimiento de Caballería Alcántara durante el desastre de Annual: siete cargas sucesivas para proteger la retirada del ejército español. Cuando los caballos ya no podían continuar, algunos de sus hombres siguieron combatiendo a pie. Una historia de sacrificio que sirve de puente entre el pasado y el presente.

Ceuta y Melilla

De la historia saltamos a Ceuta y Melilla, a la actuación del Gobierno, al estado de la Justicia, a la libertad de prensa y al futuro de nuestra democracia, porque una conversación con Antonio Pérez Henares sobre España difícilmente podía permanecer al margen de la política. En este tramo, Pérez Henares lanza sus declaraciones más duras contra Pedro Sánchez y su Ejecutivo. «Esto no es un partido político ni un Gobierno. Estamos hablando de una secta y de una banda», afirma. A su juicio, «el sanchismo es el peor peligro que tiene España como nación» y la ofensiva contra la Justicia y la prensa libre constituye «un auténtico golpe de Estado encubierto».

El escritor sostiene que ya no estamos únicamente ante una disputa entre partidos o ante la posibilidad de una alternancia política: «Aquí no se trata de cambiar un gobierno. Aquí va de democracia o de sanchismo». También acusa al Ejecutivo de haber respondido a la crisis de Ceuta con «la inacción absoluta, el mirar hacia otro lado y la mentira continua».

Sus críticas alcanzan igualmente a determinados medios de comunicación, a los que describe como «papagayos mediáticos», aunque reivindica el trabajo de los periodistas que investigan al poder. «El periodismo está volviendo al lugar del que nunca debió marcharse: la información», asegura. Frente a quienes intentan desacreditar esas investigaciones, sostiene que «el bulo y la mentira salen sistemáticamente de Moncloa y de Ferraz».

Pérez Henares habla desde una trayectoria personal que rompe algunos de los esquemas con los que hoy se pretende clasificar cualquier posición política. «Aunque ahora me llamen facha, fui miembro del Partido Comunista», recuerda. Se muestra orgulloso de la generación eurocomunista que luchó contra el franquismo por la libertad y la democracia, pero asegura no reconocerse en una extrema izquierda que, en su opinión, ha abandonado ambos principios.

Pese a la dureza de su diagnóstico, su conclusión no es completamente pesimista. Pérez Henares afirma que continúa confiando en el pueblo español, en la judicatura, en el Estado de derecho y en la prensa libre. También cree que la ofensiva contra el pasado está provocando una reacción inesperada: «Cuanto más nos cancelan, más quiere saber la gente. Lee más historia, más novela histórica y se asoma más a ella. Estamos ganando la batalla».

Historia y actualidad terminan así formando parte de una misma conversación. Hijos de España pretende rescatar 58 vidas, pero también formular una pregunta dirigida al presente: ¿Puede un país defender su futuro si desconoce, desprecia o permite que otros le cuenten su pasado?

Pérez Henares resume su aspiración de una manera mucho más sencilla. No pretende dictar sentencia ni presentarse como dueño de la historia. Quiere ser, dice, «el más humilde de sus juglares».