España
Ministerio del Interior

12 policías antidisturbios heridos por la ‘borroka gallega’ que ha intentado censurar a Abascal en La Coruña

Han atacado a los agentes lanzándoles piedras, bengalas, bolardos, mesas y sillas

Jupol exige la dimisión del delegado del Gobierno "por poner en grave riesgo a los policías en estos disturbios"

Doce policías antidisturbios han resultado heridos este miércoles a manos de la ‘borroka gallega’ que ha intentado censurar a Santiago Abascal, presidente de Vox, en La Coruña, según ha podido saber OKDIARIO. Los agentes han sufrido cortes y golpes, como muestran las imágenes que acompañan a esta información y que ha difundido el sindicato Jupol, el mayoritario de la Policía Nacional.

Los hechos han ocurrido esta mañana en la Plaza de María Pita, la más emblemática de La Coruña, donde se ha movilizado una turba de radicales de ultraizquierda y han atacado salvajemente a los agentes para intentar romper el cordón policial y reventar el acto, cosa que no han logrado.

Estos sujetos han arremetido contra los agentes con gran violencia lanzándoles piedras, bengalas, mesas, sillas e incluso bolardos. Han destrozado el mobiliario de las terrazas de esta emblemática plaza para atacar a los efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), así como los vehículos policiales.

Ante esta situación, la Policía Nacional ha tenido que intervenir con cargas contra estos extremistas. Los hechos los han protagonizado los Riazor Blues, el grupo ultra del RC Deportivo de La Coruña; el sindicato de estudiantes, y Galiza Nova, la organización juvenil del BNG.

De momento, ya han sido detenidos dos sujetos, que cuentan con antecedentes.

Dimisión del delegado del Gobierno

El sindicato Jupol exige la dimisión inmediata del delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco Lobeiras, por la «grave irresponsabilidad» de autorizar la manifestación de protesta convocada por grupos radicales de ultraizquierda contra este acto político en la misma plaza. Una decisión con la que ha puesto «en grave riesgo a los policías», critica.

Jupol destaca que «los graves disturbios registrados, con lanzamiento de objetos, enfrentamientos y cargas policiales, evidencian las consecuencias de una planificación absolutamente inadecuada para un escenario de elevada tensión».

Este sindicato no da crédito a que la Delegación del Gobierno haya permitido que «dos convocatorias de naturaleza enfrentada coincidieran en un mismo espacio, generando una situación de riesgo previsible que debía haberse evitado mediante una adecuada planificación y una separación efectiva de ambas concentraciones».

«No se puede poner en peligro la integridad física de los policías por una decisión política mal planificada», subraya Laura García, portavoz de Jupol, haciendo hincapié en que «la seguridad de los agentes y los ciudadanos debe estar por encima de cualquier interés político».

Además de la dimisión del delegado del Gobierno, este sindicato exige una investigación exhaustiva sobre la autorización y organización de las concentraciones, la evaluación previa de los riesgos y los criterios utilizados para dimensionar el dispositivo policial.

La UIP de nuevo sin el respaldo necesario

Desde Jupol han destacado la extraordinaria labor de los agentes de la UIP, que «una vez más se han visto obligados a afrontar una situación de máxima tensión, exponiendo su integridad física para contener los disturbios, garantizar la seguridad y evitar que la violencia se extendiera».

Los agentes han tenido que trabajar en un escenario de elevada conflictividad, con un dispositivo que Jupol considera «infravalorado» para el nivel de riesgo existente y sin la previsión ni las órdenes claras que deberían haber acompañado a una intervención de estas características por parte de la Delegación del Gobierno.

«Es inadmisible que quienes están al frente de la planificación de la seguridad trasladen a los policías sobre el terreno las consecuencias de decisiones que no han contado con las garantías operativas suficientes», critica el sindicato mayoritario de la Policía.

Y destaca que los agentes de la UIP «no pueden convertirse en el último recurso para corregir los errores de planificación de los responsables políticos».

Jupol sostiene que los antidisturbios «necesitan medios adecuados, instrucciones precisas, respaldo institucional y dispositivos dimensionados conforme al riesgo real, no improvisaciones que los expongan innecesariamente a agresiones y situaciones de peligro».

Además, señala que el derecho de manifestación no puede utilizarse como excusa para poner en peligro a los policías ni para comprometer la seguridad de quienes participan en actos políticos. «La obligación de las autoridades es anticiparse a los riesgos, proteger a los ciudadanos y garantizar que los agentes puedan desarrollar su trabajo con seguridad y respaldo institucional», insiste.

Jupol indica que la UIP ha vuelto a responder con profesionalidad, compromiso y valentía y que ahora les toca responder a quienes tenían la responsabilidad de prevenir esta situación. «Los policías no pueden seguir pagando con su integridad física la falta de previsión y las decisiones irresponsables de sus responsables políticos», concluye.