KPMG urge a las empresas a integrar la incertidumbre en sus planes estratégicos para no perder competitividad
La geopolítica y la escalada de los precios están impactando en las compañías de todo Occidente
KPMG ha instado este miércoles a las empresas españolas a que incorporen la incertidumbre como un elemento nuclear en sus planes estratégicos. La firma de análisis señala que, si las compañías no quieren perder competitividad, deben conceptualizar las disrupciones como un componente cotidiano de su actividad para los próximos años.
La advertencia de KPMG pone voz a una idea contraintuitiva que ha permeado a toda la economía: la paradoja de prever la incertidumbre. Dicho de otra forma, la firma señala que las tensiones geopolíticas, los cambios regulatorios, las transformaciones tecnológicas y los episodios de volatilidad económica son pilares inestables que van a seguir impactando en las empresas de hoy.
Un informe de la firma ha señalado seis disrupciones que están redefiniendo la competitividad de la economía y las empresas españolas:
- La energía y la volatilidad de costes.
- Las alteraciones en las cadenas de suministro.
- El riesgo regulatorio y legal, los incumplimientos contractuales y los aranceles.
- Las tensiones inflacionistas y sus efectos en el consumo.
- La inteligencia artificial.
- La relevancia de la ciberseguridad.
El presidente de KPMG en España, Juanjo Cano, ha señalado que la disrupción «ya no es coyuntural, sino estructural» en declaraciones recogidas por Europa Press. Ahora las empresas deben adelantarse y actuar con celeridad a la hora de tomar decisiones si quieren mantener su competitividad.
El informe señala que, para los empresarios españoles, el riesgo regulatorio es uno de los principales desafíos. El 47% de las empresas contemplan los cambios regulatorios como uno de los principales retos que deben superar en el medio plazo.
La energía se ha convertido en los últimos años en uno de los principales elementos de disrupción de las empresas. Los constantes conflictos alrededor de regiones productoras y cuellos de botella estratégicos como el estrecho de Ormuz han disparado el coste de los hidrocarburos.
Cuando Rusia lanzó una invasión a gran escala de Ucrania en 2022, el subsecuente corte del suministro energético y la inestabilidad internacional llevaron el precio del crudo y del gas a sus máximos históricos. En la actualidad, tras meses de ataques entre Estados Unidos e Irán, el barril de Brent supera los 100 dólares. Estos cambios pueden alterar las decisiones estratégicas y de inversión de las compañías.
IA y ciberseguridad
Si hay un desarrollo tecnológico llamado a revolucionar la economía, es la inteligencia artificial. España se ha consolidado como una de las principales potencias en adopción de IA, sobre todo en el ámbito personal. KPMG cree que el verdadero potencial se alcanzará cuando se integre en el modelo de negocio de las diferentes compañías, con el objetivo de aumentar la productividad.
La otra cara de la moneda del impulso de la inteligencia artificial es la ciberseguridad. La protección en el entorno digital no es una novedad, pero la IA ha agilizado el desarrollo de ataques que permiten franquear cualquier muro.
KPMG estima que el 39% de los empresarios españoles sitúan la ciberseguridad como una prioridad de inversión. En la banca, este porcentaje se dispara al 78%, mientras que entre las aseguradoras sube hasta el 42%. KPMG insta a que las empresas pasen de un enfoque reactivo a uno de anticipación de los peligros digitales.
Temas:
- Ciberseguridad
- Energía
- KPMG