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El verdadero origen de las calabazas de Mercadona: va a traer más de 450 toneladas

calabazas de Mercadona
Mesa con calabaza cortada y tarta de calabaza. (Foto; Mercadona.es)
Blanca Espada

Estando casi a punto de celebrar Halloween, la calabazas vuelven a ocupar un lugar importante en los supermercados desde hace días. Y es que no es sólo decorar la calabaza con los niños. Gracias a ella podemos hacer cremas, purés, asados o recetas dulces, de modo que su consumo aumenta durante estos meses. Sin embargo, detrás de las piezas que llegan a las tiendas existe una cadena de producción que no siempre conoce el consumidor. En el caso de Mercadona, la compañía ha explicar cuál es el origen de una parte importante de las calabazas que ya vende esta temporada y cuánto producto tiene previsto adquirir.

La cadena valenciana prevé comprar 450 toneladas de calabaza de asar cultivada en la provincia de Valencia durante la temporada de 2026, una cifra que supone casi un 13% más que el año anterior. La campaña se extenderá entre octubre y marzo y permitirá abastecer principalmente a las tiendas de Mercadona situadas en Valencia, además de determinados establecimientos de Cuenca y Teruel. Y detrás de esta producción se encuentra un proveedor local con el que la empresa trabaja para garantizar el suministro durante los meses de mayor demanda.

El verdadero origen de las calabazas de Mercadona

El origen de estas calabazas se encuentra en la provincia de Valencia. Mercadona trabaja para esta campaña con Bellavit, un proveedor situado en Benaguasil, en la comarca del Camp de Túria, encargado de suministrar calabaza de asar durante la temporada. La previsión de compra para este año supera las 450 toneladas, frente a las aproximadamente 400 toneladas adquiridas en la campaña anterior. Esto representa un incremento cercano al 13% y refleja una mayor demanda de un producto muy ligado al otoño y al invierno.

La compañía ha señalado además que durante esta campaña se han introducido mejoras orientadas a reforzar el dulzor del producto. La calabaza de asar se caracteriza precisamente por ese sabor suave y ligeramente dulce, además de por una textura que permite utilizarla tanto en recetas saladas como en preparaciones más sencillas al horno. Por otro lado, la distribución no será igual en toda España, ya que estas calabazas estarán disponibles principalmente en las tiendas de la provincia de Valencia y en algunos supermercados de Cuenca y Teruel, una decisión ligada a la proximidad con la zona de producción y a la propia planificación del abastecimiento.

Una campaña que irá de octubre a marzo

La temporada se prolongará durante varios meses, desde octubre hasta marzo, coincidiendo con la época en la que este producto tiene más presencia en la cocina doméstica. Durante ese periodo aumenta su consumo en cremas, purés, guarniciones o simplemente asada, una de las formas más tradicionales de prepararla. La calabaza destaca también por su alto contenido en agua y fibra y por aportar pocas calorías. A esto se suma que puede conservarse durante bastante tiempo si se mantiene en un lugar fresco y seco, lo que favorece su presencia continuada en los supermercados durante buena parte del otoño y del invierno.

Para Mercadona, esta campaña forma parte de su estrategia de trabajar con proveedores especializados y de dar prioridad al producto nacional cuando las condiciones de cultivo, calidad y estacionalidad lo permiten. La empresa sostiene que más del 85% de su surtido tiene origen nacional, una proporción que incluye productos cultivados, pescados, elaborados o transformados en España. La compañía ya ha utilizado históricamente ese porcentaje como referencia en sus memorias corporativas.

Mercadona mantiene su apuesta por proveedores españoles

La compra de calabaza valenciana no es una operación aislada dentro de la actividad de la cadena. Mercadona mantiene una red de proveedores españoles de gran tamaño y defiende un modelo basado en relaciones estables con productores y empresas especializadas. En 2025, según los datos facilitados por la propia compañía, sus compras en España alcanzaron los 30.200 millones de euros, un 4% más que durante el ejercicio anterior. La empresa trabaja con miles de proveedores de producto, servicios y transporte, y presenta este modelo como una forma de favorecer la planificación de las campañas y la continuidad del suministro.

La apuesta por producto nacional se extiende a distintas categorías. El aceite de oliva que comercializa la cadena procede íntegramente de España y, durante su temporada, ocurre lo mismo con numerosos cítricos. En el caso de las calabazas valencianas, la combinación de estacionalidad y proximidad permite reducir distancias y mantener una relación directa con el proveedor. Y en ejercicios anteriores, Mercadona ya ha señalado que el volumen de compras a proveedores españoles representa una parte esencial de su actividad. En 2023, por ejemplo, la compañía informó de compras en España y Portugal por valor de 28.320 millones de euros, de los cuales 27.142 millones correspondieron a proveedores españoles.

Y para este año, el aumento de compra en 50 toneladas (de 400 a 450), supone reforzar una oferta que, además, se concentra en zonas próximas al lugar de cultivo. Para los consumidores, el dato permite conocer algo que no siempre resulta evidente al mirar el lineal: el origen de estas calabazas está en la provincia de Valencia y detrás de su suministro se encuentra una empresa de Benaguasil.

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