La UEFA por fin sanciona al Benfica por los insultos racistas a Vinicius: 40.000 euros y cierre parcial del estadio
LA UEFA castiga al club portugués después de un comportamiento racista y discriminatorio de sus aficionados
El cierre parcial queda suspendido durante un año
Vinicius lo deja claro desde Brasil: «Sólo pienso en el Real Madrid y en estar muchos años allí»
Los insultos racistas a Vinicius Junior en Da Luz ya tienen su castigo. Semanas después de los lamentables incidentes que sufrió el jugador del Real Madrid el día del ‘caso Prestianni’, finalmente la UEFA ha establecido el castigo al Benfica por el «comportamiento racista y discriminatorio de sus aficionados». Un castigo que llega semanas después de uno de los escándalos que ha sufrido más el brasileño esta temporada.
A pesar de que ya sancionó al futbolista argentino con no jugar el partido de vuelta de playoffs de Champions en el Santiago Bernabéu, aún quedaba por resolver los ataques a Vinicius en las gradas. Recibió insultos de todo tipo e incluso se vio a menores haciendo el gesto del mono a escasos metros de Vinicius. Después de la investigación, la UEFA condenó al Benfica con una multa económica de 40.000 euros y el cierre parcial del estadio (500 asientos). Una sanción que se hará efectiva en el próximo partido que juegue en competición europea como local. Aunque añaden que la clausura en el estadio «queda suspendida durante un período de prueba de un año a partir de la fecha de dicha resolución».
En el informe también multaron al Benfica con otros 8.000 euros por el uso de punteros láser y 25.000 euros por el lanzamiento de objetos. El segundo entrenador de José Mourinho también fue castigado con un partido de sanción. Aunque el juicio a Prestianni todavía sigue siendo investigado, la UEFA reafirma su condena a este tipo de comportamientos que no caben en los estadios de fútbol.
El Benfica ya había suspendido a cinco aficionados previamente que estaban bajo investigación por “comportamiento inapropiado en las gradas de carácter racista». El partido se detuvo durante casi diez minutos cuando Vinícius le dijo al árbitro que Prestianni lo llamó «mono». Prestianni negó la acusación después de subirse la camiseta para cubrirse la boca cuando presuntamente insultó a Vinícius.