Militao tiene semáforos rojos: el Real Madrid pide paciencia y el Clásico no es el objetivo
El brasileño no tiene como objetivo llegar al partido contra el Barcelona y el Real Madrid lo sabe: su recuperación avanzará sin asumir riesgos
Su vuelta al trabajo con el grupo es un paso adelante, pero el club pide paciencia antes de afrontar el regreso a la competición
Militao, fichaje de octubre
Militao no tiene como objetivo llegar al Clásico. En el Real Madrid lo saben y tienen claro que el calendario no puede dirigir su recuperación. El central está dando pasos importantes, vuelve a compartir trabajo con sus compañeros y empieza a dejar atrás otro periodo muy duro. Pero nadie quiere confundir esas buenas noticias con una cuenta atrás hacia el partido contra el Barcelona. La prioridad es que vuelva con garantías y pueda mantenerse sobre el césped.
El mensaje es de paciencia. Con Militao siguen existiendo semáforos rojos que obligan a medir cada avance. Su historial de lesiones, la delicadeza de la zona operada y el tiempo que lleva sin competir aconsejan una reincorporación progresiva. El Real Madrid necesita recuperar al defensa, pero también proteger todo el trabajo realizado durante estos meses. Las urgencias del equipo no cambiarán ese criterio.
La vuelta a los entrenamientos con el grupo ha sido una noticia ilusionante en Valdebebas. Después de meses de recuperación, el brasileño vuelve a participar en una dinámica que había perdido. Es un paso importante para su físico y también para sus sensaciones. Sin embargo, todavía queda recorrido antes de trasladar esa evolución a un partido oficial.
La cicatriz y las cargas marcan el camino
Militao fue operado el pasado 28 de abril de una rotura del tendón proximal del bíceps femoral. La revisión del especialista que realizó la intervención ha permitido avanzar hacia esta nueva fase, pero la puesta a punto sigue siendo una parte fundamental del proceso. Superar una revisión y volver a entrenarse no significa estar preparado para responder a todas las exigencias de la competición.
Ahí aparecen esos semáforos rojos. La respuesta de la zona intervenida al aumento del trabajo, la tolerancia a los esfuerzos y la continuidad en los entrenamientos deben acompañar cada paso. El regreso no puede decidirse únicamente por las ganas del jugador o por las necesidades de Mourinho. Cualquier señal que aconseje frenar tendrá más peso que una fecha señalada.
El brasileño necesita recuperar confianza en su cuerpo. Un central debe acelerar, corregir hacia atrás, cambiar de dirección y responder a acciones que no puede anticipar. El entrenamiento permite avanzar hacia esas situaciones de manera progresiva. Un partido obliga a resolverlas al ritmo que impone el rival.
El Clásico no dirige la recuperación
Por eso el encuentro contra el Barcelona no es la meta. Convertirlo en un objetivo añadiría una presión innecesaria a un futbolista que ya ha sufrido demasiado con las lesiones. En el Real Madrid quieren que cada avance se consolide antes de afrontar el siguiente. Primero, continuidad en el trabajo. Después, condiciones para competir. La fecha llegará como consecuencia de esa evolución.
La situación de la defensa tampoco modifica el plan. Mourinho agradecerá recuperar una alternativa de la importancia de Militao, especialmente ante un calendario exigente. Pero el valor del brasileño va mucho más allá de un partido. El club necesita que su regreso tenga recorrido y que pueda volver a aportar con regularidad.
Militao empieza a ver el final de otro camino largo. Sus compañeros vuelven a tenerlo cerca y las sensaciones invitan a la esperanza. Ahora toca sostener esa evolución con calma. El Real Madrid pide paciencia y mantiene una idea firme: mientras haya semáforos rojos, no se acelerará para llegar al Clásico.