El Real Madrid de los récords busca su confirmación europea
El equipo blanco no ganó tres partidos seguidos fuera de casa en toda la pasada Euroliga; tampoco venció en sus dos visitas al Buesa Arena, donde este martes espera romper una maldición (21:00 horas)
La anterior ocasión en la que encadenó tres victorias fue en los tres últimos encuentros de la fase regular en la 2024-25
Los de Pedro Martínez disputarán su sexto choque a domicilio después de superar su marca de triples más alta en la competición contra el Maccabi (21)
El Real Madrid de Pedro Martínez ya es de récord. El equipo blanco ha mutado en una apisonadora, especialmente en España, y, además de haber superado los 110 puntos en cinco de sus seis últimos partidos, en los 14 que ha jugado esta temporada ha roto tres marcas. Todas de seguido.
Tras proclamarse campeón de la nueva Supercopa europea, el Real Madrid trató de plasmar la identidad que busca su entrenador desde el primer día. Desde su debut en la Euroliga hasta su última actuación del pasado domingo en Lérida, los blancos no han bajado de los 18 triples intentados por partido. Su insistencia ha ido traduciéndose en acierto incluso más rápido de lo que se esperaba y esa mejora le ha acercado a los récords.
El pasado 18 de octubre, frente al Bilbao, los de Pedro Martínez registraron el número más alto de triples del club blanco en un partido de la ACB: 20. El Real Madrid solo tardó una semana en elevar esa cifra. El triple que Théo Maledon en el último segundo de partido en el Barris Nord significaba la marca más alta en la historia de la Liga Endesa: 24.
Una ametralladora que no se apaga en Europa. El pasado jueves, en Belgrado contra el Maccabi Tel Aviv, el Real Madrid también batió su récord de triples en un partido de la Euroliga: 21. Facu Campazzo, con cinco; Andrés Feliz (cuatro), Timothé Luwawu-Cabarrot y Alberto Abalde (tres cada uno), Chuma Okeke y Mikael Jantunen (dos cada uno), Nick Smith Jr. y Damian Jones (uno cada uno), los artífices del logro.
De los récords a la cuenta pendiente
Y este Real Madrid, que no deja de sorprender por su espectacularidad, se enfrenta a una gran cuenta pendiente que arrastra de la pasada temporada. Con Sergio Scariolo en el banquillo, el equipo blanco fue incapaz de sumar tres victorias seguidas en toda la Euroliga (perdió en 14 de sus 21 salidas, contando con los play-offs). Este martes en el Buesa Arena (21:00 horas), donde no ganó en ninguna de sus últimas dos visitas, tiene la oportunidad de extirpar ese lunar.
El Real Madrid arrancó la competición con tres derrotas consecutivas (Dubai, Anadolu Efes y Hapoel), todas fuera de casa, pero se recompuso con dos triunfos en Milán y Belgrado, que, unidos a los de Partizán y Asvel Villeurbanne como local, suman cuatro seguidos actualmente. Si cosecha el quinto, el conjunto madridista habrá conseguido encadenar tres victorias a domicilio, algo que no hace desde abril de 2025, en las tres últimas jornadas de aquella fase regular.
Delante tendrá a un Baskonia que buscará negarle la victoria para obtener su primera desde el cambio de entrenador. Velimir Perasovic sustituyó hace escasas semanas a Paolo Galbiati, uno de los grandes tormentos de los blancos a lo largo de la temporada pasada. Como decimos, el conjunto madrileño no ganó en ninguno de sus dos encuentros en Vitoria y perdió también el de Liga en casa apenas tres días después de caer en la final de la Euroliga. Aunque la más dolorosa de sus cuatro derrotas fue la del 22 de febrero en la final de la Copa del Rey. Ahora, dos equipos completamente diferentes a los de entonces se miden en un duelo decisivo para ambos.