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Champions League: PSG-Barcelona

Fermín le pega una patada en la cara a Pacho en el PSG – Barcelona… ¡y no ve ni la amarilla!

Fermín López le propina una patada en la cara a Pacho cuando intentaba rematar a gol y el defensa del PSG despejó el esférico de cabeza

Michael Oliver no le sacó tarjeta y desde el VAR, pese a revisar la acción, tampoco le llamaron para que viese la jugada y valorase un juego brusco grave

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La polémica está servida en el partidazo de la jornada de la Champions League. Fermín López le propinó una patada en la cara a Pacho en el PSG-Barcelona y el onubense no vio ni la amarilla. Michael Oliver no consideró que debía sacar ninguna tarjeta, pese a que el jugador tuvo que ser atendido, y desde el VAR, el italiano Marco Di Bello tampoco lo consideró, a pesar de verlo claramente. Pacho fue a despejar con la cabeza un balón antes de que el jugador del Barça pudiera rematar a gol. Se lanzó en plancha, despejó y Fermín impactó con su pie en la cara.

La acción pudo ser considerada como juego brusco grave. Es decir, que pudo llevar a la intervención del VAR para que valorase el colegiado inglés una posible expulsión. No sucedió. Entendieron que, al producirse en una disputa de balón, la jugada debía quedarse en falta, sin considerar la lesión que le pudo provocar a Pacho la patada en el rostro que le propinó Fermín al llegar tarde al balón.

La acción ocurrió nada más marcar el PSG. Fermín tuvo el gol del empate y Safonov lo evitaba, pero el balón salía hacia la portería y Pacho metía la cabeza para evitarlo. Se lanzaba en plancha, mientras que el jugador del Barcelona intentaba marcar. Tras el despeje, Pacho se llevó una patada en la cara que terminó sin tarjeta.

En este caso, la IFAB habla de dos posibilidades, pero no se dio ninguna. Michael Oliver optó por una tercera vía: la de no mostrar ninguna tarjeta. En función de la intensidad de la acción, la intencionalidad y si hay o no balón en disputa, hay dos opciones. La primera de ellas es que sea juego brusco grave, que conlleva la roja directa, mientras que si es una acción temeraria es amarilla.

Para que se quede en amonestación, tiene que considerarse que el jugador mide mal la distancia o sube la pierna en exceso, mostrando falta de precaución o asumiendo un riesgo evidente para el rival, pero sin llegar a la brutalidad de la fuerza excesiva. Por cómo se da la de Fermín, encaja más en este punto que en el de juego brusco grave, que sería de roja. Para que sea expulsión, tiene que haber fuerza excesiva, algo que no parece haber, o una conducta violenta.