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¿Quieres una planta de interior que crezca rápido y tenga hojas coloridas? La Tradescantia es una buena opción

  • Jorge Sánchez Rico
  • Nacido en 2004, es estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos desde 2022. Entre sus principales inquietudes destacan la cultura, la televisión y el entretenimiento.

Si buscas una planta ideal que sirva para decorar tanto interiores como exteriores, la tradescantia es tu solución. Considerada por los botánicos como la planta trepadora de interior más bonita, comprende más de 75 especies, pero la más común se reconoce por sus hojas de tonos verdosos, morados, rosáceos e incluso plateados.

La planta originaria de zonas tropicales y subtropicales de América se considera fácil de cultivar, ya que puede plantarse tanto en una maceta como en una cesta colgante o incluso en un muro de donde luego caerán sus tallos.

¿Cuáles son las condiciones óptimas para cultivarla?

La tradescantia crece mejor en un lugar con mucha luz indirecta; por tanto, es ideal tanto para interiores como para terrazas. Podría colocarse en los alrededores de una ventana y así recibiría la luz necesaria, pero siempre evitando la luz solar directa e intensa, porque podría quemar sus hojas.

Por el contrario, si la planta recibe poca luz, sus tallos pueden alargarse demasiado, dejando mucho espacio entre las hojas, y sus colores pueden perder intensidad. Por ende, encontrar un lugar con luz suficiente, pero que no reciba luz solar directa del mediodía, bastaría para que la planta creciera en sus mejores condiciones.

Al tratarse de una planta tropical, tolera mejor el calor que el frío, de modo que podrías sacarla al exterior, terraza o jardín durante los meses más cálidos, siempre y cuando la aclimates gradualmente a las condiciones exteriores, teniendo en cuenta que necesita de un 40 a un 60% de humedad.

¿Cada cuánto hay que regarla?

Durante los meses más cálidos, la planta necesitará regarse más frecuentemente, dado que es su período de mayor actividad; por el contrario, como en invierno su crecimiento es menor, la cantidad de agua que necesita disminuye.

La gente tiende a pensar que las plantas necesitan agua constantemente, porque creen que, al ser algo imprescindible para ellas, pueden regarlas una vez al día porque les hará bien. En cambio, este es un craso error. Regar en exceso puede ser perjudicial para la planta, porque si la tierra está empapada constantemente, puede hacer que las raíces se pudran, haciendo así que sus hojas se marchiten.