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Limpieza

Ni vinagre ni limón: el ingrediente de la nevera que devuelve el brillo a las ollas de cobre en 10 minutos

Las ollas, sartenes y adornos de cobre o latón son preciosos cuando brillan, pero con el tiempo se oscurecen y pierden su color original. Para devolverles el brillo existe un truco tan curioso como eficaz que puedes hacer con algo que seguramente tienes en la nevera: el ketchup. Basta con aplicarlo sobre la pieza, dejarlo actuar unos minutos y aclarar. Te explicamos por qué funciona y cómo hacerlo correctamente.

Por qué el ketchup limpia el cobre

El cobre y el latón, que es una aleación de cobre y zinc, pierden su brillo porque, al estar en contacto con el aire y la humedad, se cubren poco a poco de una fina capa de óxido de cobre que los vuelve opacos y oscuros. El ketchup contiene varios ingredientes capaces de atacar esa capa: el vinagre, que aporta ácido acético, los ácidos naturales del tomate y la sal.

Esta combinación de ácido y sal es la clave. Como explica la American Chemical Society en sus materiales de divulgación, la mezcla de vinagre y sal ayuda a disolver el óxido de cobre, que se desprende de la superficie y deja a la vista el metal limpio y brillante que hay debajo. Es el mismo principio del conocido experimento de limpiar monedas de cobre con vinagre y sal. La ventaja del ketchup es su textura espesa, que se queda adherida a la pieza, incluso en superficies verticales, y permite que actúe más tiempo.

Cómo limpiar el cobre y el latón con ketchup paso a paso

  1. Limpia la pieza. Lava primero el objeto con agua y un poco de jabón para quitar el polvo y la grasa, y sécalo.
  2. Aplica el ketchup. Extiende una capa generosa de ketchup sobre las zonas oscurecidas, con los dedos, un trapo o una brocha.
  3. Déjalo actuar. Espera unos 10 minutos. Si la pieza está muy oscura, puedes dejarlo un poco más, comprobando cómo evoluciona.
  4. Frota suavemente. Con un paño suave o un cepillo de dientes viejo, frota la superficie para ayudar a retirar la suciedad, sobre todo en relieves y rincones.
  5. Aclara muy bien. Lava la pieza con agua tibia y un poco de jabón neutro hasta eliminar cualquier resto de ketchup.
  6. Seca y pule. Sécala inmediatamente con un paño de microfibra y frota un poco para sacarle brillo.

Precauciones antes de usar el truco del ketchup

El paso más importante es el aclarado. Si quedan restos ácidos sobre el metal, la reacción continúa y la pieza puede volver a mancharse, o incluso desarrollar manchas de color verde o azulado, en poco tiempo. Por eso no basta con retirar el ketchup con un trapo: hay que lavarla bien y secarla del todo.

Además, este truco no es adecuado para todas las piezas. Evítalo en objetos de cobre barnizados o lacados, porque el ácido puede dañar el acabado, y en piezas chapadas, donde la capa de cobre es muy fina. Tampoco conviene usarlo en antigüedades u objetos cuya pátina tenga valor, ya que la eliminaría. En cualquier caso, si tienes dudas, prueba primero en una zona pequeña y poco visible. Y si se trata de ollas o sartenes que usas para cocinar, recuerda que muchas tienen el interior de otro material, como estaño o acero inoxidable: el truco está pensado para el exterior de cobre.