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Voluntariado

Un granjero de 37 años busca voluntarios para vivir gratis en los Alpes italianos a cambio 25 horas de trabajo semanales ayudando con las tareas del campo

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Dejar el piso, el metro y la oficina durante unas largas semanas para instalarse en una casa de montaña es un plan que muchos se plantean y pocos llegan a hacer, casi siempre por una cuestión de dinero. Y es que, claro, el alquiler, la comida y los desplazamientos encarecen cualquier escapada larga.

Justo por eso, llama la atención una oferta publicada en una conocida plataforma de voluntariado, que permite vivir gratis en los Alpes a cambio de algo que precisamente no es dinero. No hace falta experiencia previa, aunque sí cumplir ciertas condiciones.

Conociendo al granjero italiano que busca voluntarios para vivir gratis en los Alpes

El anuncio lo firma Stefano, un italiano de 37 años que gestiona una pequeña granja ecológica en Valchiusella, un valle del Piamonte situado en los Alpes occidentales, a unos 800 metros de altitud y muy cerca de la ciudad de Ivrea.

A su vez, la finca tiene alrededor de tres hectáreas, repartidas entre huerto y bosque. Allí viven gallinas, abejas, dos perros y varios gatos, y Stefano tiene previsto sumar ovejas.

Su proyecto gira en torno a la permacultura y la autosuficiencia: producir sus propias verduras, conservar alimentos y depender lo menos posible del sistema económico convencional.

Lo que pide a cambio es ayuda con las tareas del campo durante entre cuatro y cinco horas al día, con dos días libres a la semana. En total, unas 25 horas semanales, aunque el horario cambia según la estación. Entre los trabajos que describe están los siguientes:

¿Qué ofrece a cambio Stefano en su voluntariado?

Los voluntarios se alojan en una habitación independiente en la planta baja, con cama de matrimonio y chimenea. La comida también está incluida, y ahí aparece uno de los detalles más curiosos del anuncio: Stefano fue cocinero de restaurante antes de dedicarse al campo.

Él mismo prepara a diario platos vegetarianos y veganos con lo que sale del huerto y con productos de la zona. Quienes ya han pasado por la granja destacan precisamente su cocina, su hospitalidad y lo mucho que se aprende. El perfil acumula 50 valoraciones, todas positivas.

Granja del voluntariado por dentro. Foto: Workaway.

Además del alojamiento, la estancia tiene un componente formativo. Según el anuncio, los voluntarios pueden aprender sobre agricultura sostenible, principios de permacultura, técnicas de conserva, control natural de plagas, cocina italiana e identificación de setas y hierbas silvestres.

Hay otro dato práctico para el lector español: Stefano habla español con fluidez, además de italiano, inglés y sueco. También acepta nómadas digitales (la conexión móvil a internet es buena) y dispone de sitio para aparcar una autocaravana.

¿Cómo es el procedimiento para inscribirse y vivir gratis en los Alpes italianos?

La oferta está publicada en Workaway, una plataforma que conecta a viajeros con anfitriones de más de 170 países. El modelo es sencillo: el voluntario colabora unas horas al día y recibe a cambio alojamiento y, en muchos casos, comida. Las condiciones se acuerdan directamente con cada anfitrión.

Para escribir a Stefano es necesario darse de alta en la web, que cobra una cuota anual de 59 dólares por persona (69 dólares en el caso de una cuenta para dos). Los perfiles y las opiniones se pueden consultar sin pagar. El anuncio completo está disponible en este enlace.

Antes de solicitar plaza, conviene tener en cuenta varios requisitos:

¿Qué hay para ver en Valchiusella y sus alrededores?

Aquí los días libres dan para mucho. La granja está a unos 15 minutos a pie del pueblo más cercano, y el propio Stefano menciona los baños en el río, las rutas de senderismo y las fiestas gastronómicas de la zona entre los planes habituales.

Cabe señalar en la misma línea que Valchiusella es un valle poco conocido fuera de Italia, atravesado por el río Chiusella. Entre sus rincones más visitados están el lago de Meugliano, de origen glaciar y situado a 700 metros de altitud, el cercano lago de Alice y las Guye di Garavot, unas pozas naturales donde es posible bañarse en los meses cálidos.

Y desde luego, también tiene interés histórico. El Sentiero delle Anime (Sendero de las Almas) conserva grabados rupestres del Neolítico, y en Traversella se puede visitar el geoparque de las antiguas minas de hierro. Desde Brosso, uno de los pueblos más animados del valle, se obtiene una amplia panorámica sobre Ivrea y la comarca del Canavese.

A pocos kilómetros, Ivrea es conocida por haber sido la sede de Olivetti, un pasado industrial que la Unesco declaró Patrimonio Mundial en 2018.

Y en Vico Canavese, con sus calles empedradas y fuentes de piedra, se encuentran las antiguas canteras de diorita de las que salió parte de la piedra de los soportales de la Via Roma, en Turín.