¿Cómo quitar el pelo de un abrigo negro sin rulos? Este truco de las tintorerías de casa resuelve el problema en medio minuto
Un guante de goma húmedo puede servir para eliminar pelos y pelusas en segundos
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Un abrigo negro nunca pasa de moda y resuelve cualquier look de otolo o de invierno, pero también puede pasar de impecable a descuidado en cuestión de minutos. Basta con sentarse en un sofá donde haya estado el perro, acaraciar al gato antes de salir de casa o simplemente guardar la prenda junto a otras que sueltan pelusa. En los tejidos oscuros, además, cualquier pelo claro, mota de polvo o pequeño resto de fibra se ve muchísimo más que en otros colores. El problema llega cuando tenemos prisa, el abrigo está ya puesto y no tenemos a mano el típico rodillo adhesivo que nos puede salvar en ese momento.
La buena noticia es que no hace falta lavar la prenda ni recurrir a productos especiales para dejarla presentable. Uno de los trucos más sencillos consiste en utilizar un guante de goma ligeramente humedecido y pasarlo por la superficie siempre en la misma dirección. La goma genera suficiente fricción para reunir los pelos y las pelusas y de este modo, las podemos retirar luego fácilmente. El método resulta rápido, apenas humedece el tejido y puede sacarnos del apuro antes de salir de casa, aunque conviene probarlo primero en una zona poco visible cuando se trata de lana fina, cachemir u otros materiales delicados.
El truco para quitar pelos del abrigo
El procedimiento no tiene demasiada complicación. Basta con ponerse un guante limpio de los que se utilizan habitualmente para limpiar la casa y mojarlo muy ligeramente. No debe estar empapado ni gotear, porque el objetivo no es humedecer la prenda, sino aprovechar la combinación entre la goma y una mínima cantidad de agua. Después se pasa la palma de la mano sobre el abrigo desde la parte superior hacia abajo, procurando mantener siempre la misma dirección. En pocos movimientos, los pelos empiezan a reunirse formando pequeñas bolas que pueden retirarse con los dedos.
No es necesario frotar fuerte, algo que es importante sobre todo en prendas con fibras delicadas, y que si lo hacemos estos tejidos pueden perder parte de su acabado o mostrar pequeñas marcas. Por eso lo más recomendable es trabajar con movimientos suaves y comprobar antes el resultado en la parte interior de una manga o en una zona cercana al dobladillo.
Otras opciones con microfibra, estropajo o cinta adhesiva
Si no tenemos un guante de goma a mano, un paño de microfibra puede cumplir una función parecida. Conviene humedecerlo ligeramente, escurrirlo muy bien y pasarlo desde los hombros hacia la parte inferior del abrigo. La microfibra atrapa con facilidad polvo, pelusas y algunos pelos sin necesidad de empapar el tejido. Otra posibilidad es recurrir a la parte blanda de una estropajo nuevo. En este caso también debe utilizarse prácticamente seca y sin productos de limpieza. Tengamos además en cuenta que la superficie áspera de un estropajo puede dañar determinadas prendas, de manera que solo debería emplearse la parte de la esponja y con poca presión.
La cinta adhesiva también puede convertirse en una solución de emergencia. Basta con cortar un trozo ancho, enrollarlo alrededor de la mano dejando la parte adhesiva hacia fuera y dar pequeños toques sobre las zonas donde se acumulan los pelos. Funciona bien cuando se trata de pequeñas áreas, como los hombros, las mangas o la zona del pecho. Eso sí, no conviene arrastrar la cinta con fuerza sobre el tejido. En prendas antiguas, muy suaves o con fibras levantadas, el adhesivo puede tirar de la superficie y deteriorarla. Igual que con el guante, lo sensato es probar primero en una parte poco visible antes de utilizar el método sobre todo el abrigo.
Por qué los abrigos negros parecen atraer más pelos y pelusas
El color no hace que una prenda acumule necesariamente más suciedad, pero sí provoca que se note mucho más. En un abrigo negro, cualquier pelo blanco, gris o beige destaca inmediatamente, mientras que en otros tonos pasa bastante más desapercibido. También interviene la electricidad estática. Algunos tejidos atraen polvo y fibras del ambiente con facilidad, sobre todo en invierno, cuando el aire es más seco y utilizamos varias capas de ropa. El simple roce entre prendas puede generar esa carga estática y hacer que el pelo de mascotas o las pequeñas pelusas se adhieran con más facilidad.
Un spray antiestático específico para ropa puede ayudar a reducir este problema, siempre siguiendo las indicaciones del fabricante y aplicándolo a cierta distancia. No es necesario usarlo todos los días, pero puede resultar útil en prendas que parecen llenarse de pelusas nada más salir del armario.
Cómo evitar que el abrigo vuelva a llenarse de pelos enseguida
La forma de guardar la prenda también influye bastante. Un abrigo negro se conserva mejor colocado sobre una percha ancha, que mantenga la forma de los hombros, y protegido con una funda de tela transpirable. Las bolsas de plástico pueden favorecer la humedad y no son la mejor opción para prendas que pasan varios meses guardadas. También ayuda pasar de vez en cuando un cepillo específico para ropa, siempre siguiendo la dirección de las fibras. Este mantenimiento evita que el polvo y las pelusas se vayan introduciendo cada vez más en el tejido y hace que la limpieza rápida sea mucho más sencilla cuando llega el momento de ponerse el abrigo.