Trucos

Antes de salir de viaje, pon un vaso y una hoja de papel en el fregadero de la cocina: por qué lo recomiendan y para qué sirve

viaje vaso hoja de papel
Vaso y papel en el fregadero. (Foto generada con IA)
Blanca Espada

Si nos vamos de viaje durante varios días tenemos que dejar la casa cerrada y sin apenas uso. Y al volver, uno de los problemas más molestos que puede aparecer es notar un olor desagradable que parece salir del fregadero y que muchas veces está relacionado con el desagüe. No siempre significa que exista una avería importante. En algunos casos, el problema tiene que ver con el tiempo que la instalación ha permanecido sin utilizarse.

Para intentar reducir este tipo de olores existe un truco casero muy sencillo que sólo necesita una hoja de papel y un vaso colocado boca abajo sobre la boca del desagüe. La idea consiste en limitar el intercambio de aire mientras la vivienda está vacía. Es evidente que no va a sustituir una limpieza, una reparación ni el mantenimiento de las tuberías, pero sí que nos puede servir como medida complementaria antes de cerrar la casa durante unos días.

Antes de salir de viaje, pon un vaso y una hoja de papel en el fregadero

Debajo del fregadero se encuentra el sifón, una pieza curva cuya función es bastante más importante de lo que parece. En su interior queda retenida una pequeña cantidad de agua que actúa como barrera entre el ambiente de la cocina y los gases que circulan por las tuberías. Ese pequeño depósito es lo que se conoce como sello hidráulico y mientras conserva agua, dificulta que los olores procedentes del sistema de desagüe lleguen al interior de la vivienda.

El problema puede aparecer cuando el fregadero pasa mucho tiempo sin utilizarse. Parte del agua retenida en el sifón puede evaporarse, sobre todo si hace calor o el ambiente es seco. Si la cantidad disminuye demasiado, los gases tienen más facilidad para subir por la tubería aunque debemos saber que no pasa siempre con la misma rapidez, ya que influyen la temperatura, la humedad, el diseño de la instalación y el tiempo que pase sin usarse. Por eso algunas personas regresan de vacaciones y no notan nada, mientras otras encuentran un olor desagradable nada más entrar en la cocina.

Para qué sirven el vaso y la hoja de papel

El truco consiste en cubrir la boca del desagüe con una hoja de papel y colocar encima un vaso boca abajo. El papel hace de barrera y el vaso sirve como peso para mantenerlo en su sitio. Y con ello, podemos reducir parcialmente el paso de aire entre el interior de la tubería y la cocina. No crea un cierre hermético, por lo que no puede asegurarse que vaya a eliminar completamente los olores, pero sí puede limitar esa circulación mientras la vivienda permanece vacía.

Antes de colocarlo conviene eso sí, dejar correr el agua durante unos segundos. De esta forma se comprueba que el sifón tiene suficiente agua antes de marcharse. Después se seca la zona alrededor de la boca del desagüe, se coloca la hoja cubriendo la abertura y, finalmente, el vaso boca abajo. Es importante que quede estable, especialmente si se trata de un vaso de cristal. Tampoco conviene dejar agua acumulada sobre el papel, ya que puede humedecerse, romperse o perder su función con el paso de los días.

Cómo hacer el truco antes de salir de viaje

No hacen falta productos específicos ni herramientas. Primero se abre el grifo durante unos segundos para llenar correctamente el sifón. Después se retira la humedad que haya quedado alrededor del desagüe. La hoja de papel debe cubrir por completo la abertura. A continuación se coloca encima un vaso de plástico o de vidrio boca abajo, procurando que no pueda deslizarse o caer.

La función de ambos elementos es bastante sencilla. El papel cubre la zona y el vaso evita que se desplace. De esta forma se intenta reducir la circulación de aire y que los olores del interior de la instalación lleguen con tanta facilidad a la cocina. Puede hacerse justo antes de salir de casa y retirarse al regresar. En ese momento también es recomendable volver a dejar correr el agua durante unos segundos para renovar el contenido del sifón.

Qué hacer si el olor continúa al volver

Si después de abrir el grifo y utilizar normalmente el fregadero el olor desaparece, probablemente el problema estaba relacionado con la falta de uso durante esos días. Sin embargo, si continúa, conviene prestar atención. Un olor persistente puede tener otras causas, como acumulación de restos, una obstrucción parcial o algún problema en el propio sifón o en la instalación.

En esos casos, cubrir el desagüe con papel y un vaso no va a resolver la causa. Tampoco es recomendable utilizarlo como sustituto de una limpieza o de una revisión si el problema se repite con frecuencia. Este truco tiene sentido sobre todo como precaución sencilla cuando se va a dejar la casa cerrada durante varios días. No necesita productos químicos y puede hacerse en pocos minutos antes de salir. Su utilidad está en limitar parcialmente el paso de aire por la boca del desagüe y ayudar a que, al regresar, la cocina no reciba uno de esos olores que pueden aparecer después de varios días sin utilizar el fregadero.

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