Woody Allen cae rendido ante el Museo del Prado: «No hay otro igual en el mundo, es el más excepcional»
"Vivo en Nueva York, donde hay varios museos, pero no hay nada como el Prado, nunca he visto nada igual"

Woody Allen, el eterno cineasta neoyorquino de 90 años, ha aprovechado el rodaje de su nueva película en Madrid para visitar una de las joyas culturales de la capital: el Museo del Prado. Y su paseo por esas salas llenas de vida y de historia no le ha dejado indiferente. En un vídeo difundido por la propia pinacoteca, grabado delante de una de las obras más impactantes de Goya, Los fusilamientos del 3 de mayo, el director se deshace en elogios con una sinceridad que emociona.
«Vivo en Nueva York, donde hay varios museos, pero no hay nada como el Prado. Nunca he visto nada igual», asegura, con su característico tono pausado. «Es realmente un placer y un privilegio poder estar en una sala de un museo con una colección enorme y estupenda como esta».
Allen no se queda ahí. Después de recorrer algunos de los grandes templos del arte en el mundo, no duda en situar al Prado por encima de todos: «He estado en muchos de los grandes museos del mundo y el Prado es lo más excepcional que puedes encontrar. La colección es estupenda, todos los cuadros son magníficos, no los puedes ver en ningún otro lugar del mundo».
El cineasta se detiene especialmente en la pintura española, esa que define el alma del museo. «Y las pinturas españolas, los Velázquez, los Murillos y los Goyas… Es simplemente un banquete», resume con una expresión que mezcla admiración y disfrute. Para él, esas obras no parecen ser sólo cuadros: son un festín visual que no se encuentra en ningún otro sitio.
La visita al Prado se produce mientras Allen rueda en Madrid su película número 51, un proyecto que convertirá de nuevo a una ciudad europea en protagonista de su cine. Entre toma y toma, el director ha encontrado tiempo para dejarse seducir por las salas del Prado, reencontrándose con maestros como El Greco, Velázquez, Murillo y, sobre todo, Goya.