Faro Santander se une al Día de los Muertos con un gran altar, una conferencia, un ‘Death Café’ y talleres infantiles

Faro Santander se une al Día de los Muertos con un gran altar, una conferencia, un ‘Death Café’ y talleres infantiles
Vista del Altar de Muertos instalado en el arco de Faro Santander. Foto Belén de Benito

Faro Santander se une a las celebraciones tradicionales del Día de Muertos con la instalación de un Altar de Muertos en el arco del museo y un programa de actividades inspirado en la Colección Gelman Santander que incluye una conferencia, un encuentro para conversar sobre la muerte y la vida y varios talleres infantiles. Organizado en colaboración con la Fundación Casa de México en España, este especial se celebrará hasta el 9 de noviembre y propone un acercamiento a una de las tradiciones más representativas de la cultura mexicana a través del arte, la memoria y la creación.

El Día de Muertos es una celebración de origen mexicano dedicada a la memoria de quienes han fallecido. Cada año, los días 1 y 2 de noviembre, las familias preparan altares con flores, velas, fotografías, papel picado y ofrendas para dar la bienvenida simbólica a sus seres queridos.

“Con esta programación especial queremos acercar al público una de las tradiciones más singulares de la cultura mexicana, que nos invita a mirar la muerte desde una perspectiva diferente, vinculada a los afectos y la celebración de la vida. El Altar de Muertos y las actividades que lo acompañan nos permiten ampliar el diálogo con la Colección Gelman Santander y descubrir cómo el arte puede ayudarnos a explorar cuestiones universales”, señala Ana Botella, directora de Programas de Faro Santander.

Con motivo de esta celebración, hasta el 9 de noviembre podrá visitarse en el arco de Faro Santander un Altar de Muertos diseñado por Diamantina Edición, proyecto formado por Cristina Faesler y Mateo Holmes, en colaboración con la Fundación Casa de México en España y distintos maestros artesanos mexicanos. En su creación han participado Rodrigo Rojas Conde, Tepoztlán (bambú y carrizo); Danny Pedro Mauricio, Puebla (papel picado); Ramón Espinoza, Ernesto Carbajal Ortiz, Faro de Oriente – Fábrica de artes y oficios, Iztapalapa (cartonería y papel maché); Andrea Mendieta, Ilse Carolina Pacheco, Leticia Sánchez y Sarah Gómez, Ciudad de México (papel).

Una conferencia sobre arte mexicano y un encuentro para conversar sobre la muerte

Foto Belén de Benito

La programación para estos días se completa con distintas actividades que permitirán profundizar en el significado de esta celebración y en su presencia en el arte y la cultura de México. El 29 de octubre, la crítica de arte, curadora y gestora cultural mexicana Mónica López Velarde Estrada impartirá la conferencia La muerte tiene permiso. Arte moderno mexicano en la que abordará la relación entre algunas de las principales manifestaciones del arte mexicano y la tradición del Día de Muertos. Durante el encuentro recorrerá la presencia de esta celebración ancestral, de raíces indígenas y virreinales, en la pintura mexicana de 1910 a 1950, así como la persistencia de sus símbolos e iconografía en la producción artística de este periodo.

Un día después, el 30 de octubre, Faro acogerá una edición especial de Death Café, de la mano de SOCPAL (Sociedad Cántabra de Cuidados Paliativos), un encuentro abierto a la conversación sobre la muerte y la vida desde la naturalidad, el respeto y la escucha compartida. Esta actividad dirigida al público general invita a reflexionar colectivamente sobre un tema universal que, a menudo, queda fuera de las conversaciones cotidianas.

La sesión estará facilitada por la Sociedad Cántabra de Cuidados Paliativos (SOCPAL) y contará con la participación de Ana Manzanas, enfermera de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV); Victoria Rodríguez, presidenta de SOCPAL y médica jubilada; y Eva Galindo, médica de la Unidad de Cuidados Paliativos del HUMV.

Los Death Cafés surgieron en Londres en 2011, impulsados por Jon Underwood a partir de las ideas del sociólogo y antropólogo suizo Bernard Crettaz, y desde entonces se han extendido internacionalmente para reflexionar sobre un tema universal que a menudo dejamos fuera de nuestras conversaciones cotidianas. La actividad, dirigida al público general y con un aforo limitado a 20 personas, tendrá una duración de dos horas y será gratuita.

Talleres infantiles para celebrar el Día de Muertos

Foto Belén de Benito

Para acercar esta tradición mexicana a los más pequeños, el museo, en colaboración con Taller Limo, ha diseñado tres talleres infantiles dirigidos a niñas y niños de entre 8 y 13 años, que se desarrollarán durante la semana escolar festiva. A partir de diferentes expresiones artísticas y populares, los participantes descubrirán una forma festiva y colorida de celebrar la vida, recordar a quienes ya no están y reflexionar sobre la importancia de la memoria y los afectos.

Del 31 de octubre al 2 de noviembre, el taller Recordar y regalar propondrá la creación de un altar colectivo. Los participantes elaborarán pequeñas esculturas con distintos materiales como goma eva, plastilina o arcillas de secado al aire, que representarán regalos simbólicos para alguien a quien deseen recordar. Estas piezas se combinarán con flores, manteles, peluches o alimentos en miniatura, para construir una instalación colectiva que reunirá los recuerdos que continúan acompañándonos en nuestro día a día.

Del 3 al 5 de noviembre, Deseos del corazón se centrará en la creación de amuletos de protección inspirados en los milagritos mexicanos, pequeñas piezas decorativas que suelen adoptar la forma de corazón y que se relacionan con el agradecimiento y la protección. Mediante la técnica del repujado sobre metal, los participantes elaborarán y decorarán corazones de hojalata personalizados que representarán aquello que desean cuidar, recordar o agradecer.

Por último, del 6 al 8 de noviembre, el taller Calaveritas literarias acercará la cultura mexicana a través de la escritura creativa. A partir de las tradicionales calaveritas, breves poemas llenos de humor e imaginación que permiten recordar anécdotas, expresar afecto, se podrá poner en palabras aquellos sentimientos que a veces resultan difíciles de comunicar. Los niños crearán sus propios versos y los acompañarán de una postal pop-up ilustrada. Mediante técnicas como el collage, el lettering y la poesía visual, crearán composiciones originales que compartirán con el grupo al finalizar la actividad.

Los tres talleres se celebrarán de 12:00 a 14:00 horas, con un aforo de 20 participantes por sesión, y ofrecerán una aproximación creativa a una tradición que entiende la memoria como una forma de mantener vivos los vínculos y celebrar la vida.

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