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Susanna Griso

La masía de piedra de Susanna Griso en Gerona: tres plantas y una parcela de 800 m² en un pueblo de 1.000 habitantes

Susanna Griso y Luis Enríquez han encontrado en el corazón del Alto Ampurdán el lugar perfecto para disfrutar de su nueva etapa como matrimonio. Lejos del ritmo frenético de Madrid y de los focos de la televisión, la pareja ha elegido una tradicional masía catalana para desconectar, compartir tiempo con su familia y refugiarse en uno de los rincones más especiales de Gerona. Una casa rodeada de historia, naturaleza y paisajes mediterráneos que se ha convertido en uno de los grandes proyectos personales de la presentadora de Espejo Público.

La propiedad se encuentra en La Armentera, un municipio del Alto Ampurdán que ronda los 1.000 habitantes y conserva el encanto de los pueblos tradicionales catalanes. Sus calles tranquilas, sus construcciones de piedra y su proximidad a la Costa Brava hacen de este enclave un destino ideal para quienes buscan intimidad sin renunciar a la belleza del entorno.

Susanna Griso y Luis Enríquez adquirieron la vivienda en octubre de 2025, meses antes de celebrar su boda. La elección no fue casual. La periodista mantiene un fuerte vínculo con Cataluña, su tierra natal, y esta casa representa una oportunidad para regresar a sus raíces y disfrutar con más frecuencia de sus paisajes favoritos.

Además, la ubicación ofrece un atractivo añadido: las ruinas de Empúries, uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de la península, se encuentran a pocos kilómetros. La pareja puede combinar así la tranquilidad del campo con paseos junto al mar y escapadas por los pueblos con más encanto de la zona.

(Foto: Empordà Turisme)

El encanto de la piedra y la arquitectura tradicional

Aunque los propietarios no han mostrado públicamente todos los rincones de la masía, su arquitectura tradicional constituye uno de los principales atractivos de este tipo de viviendas. La piedra, las vigas de madera y los materiales naturales evocan la esencia de las antiguas casas rurales catalanas, donde la solidez de la construcción convive con una atmósfera cálida y acogedora.

La reforma y los últimos detalles de decoración han ocupado buena parte de los meses previos al enlace. De hecho, Susanna reconoció pocos días antes de la boda que tenía una prioridad muy concreta: «Mi principal tarea ahora mismo es encontrar accesorios para los baños de la casa». Una confesión que refleja hasta qué punto el nuevo hogar se había convertido en uno de sus principales focos de atención.

Por el momento, no han trascendido imágenes detalladas de las estancias ni datos sobre el precio o las dimensiones de la propiedad. Por ello, más allá de las referencias a su carácter tradicional, los detalles de su interior deben mantenerse en el terreno de lo que se conoce y no de las suposiciones.

(Foto: Guía Repsol)

Un hogar para compartir en familia

La masía está concebida como una residencia de vacaciones y un refugio para las escapadas de fin de semana. Susanna, madre de tres hijos de su anterior matrimonio con Carles Torras, y Luis, padre de cuatro, forman una familia numerosa para la que disponer de un espacio de encuentro tiene un significado especial.

Tras su boda, celebrada en julio de 2026 en la Costa Brava, la vivienda adquiere un nuevo sentido: es el escenario elegido para consolidar su proyecto en común y disfrutar de una vida más pausada cuando sus compromisos profesionales lo permitan.

Mientras su casa del norte de Madrid continúa siendo el hogar vinculado a su rutina diaria, la masía de Gerona representa otra forma de entender la vida: sin prisas, en contacto con la naturaleza y rodeados de los suyos. Un refugio con sabor mediterráneo en el que Susanna Griso y Luis Enríquez comienzan a escribir, lejos de las cámaras, un nuevo capítulo de su historia de amor.