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Roberto Leal, presentador (47 años): «Mi padre era albañil, mi madre, ama de casa y costurera. Por las mañanas hacía las faenas de la casa y por las tardes iba a corte y confección”

Roberto Leal es uno de los presentadores más cotizados de la pequeña pantalla

Nunca se ha olvidado de sus orígenes y tiene muy presente su historia familiar

Actualmente está triunfando en las tardes de Antena 3 con 'Pasapalabra'

Roberto Leal se ha convertido en uno de los rostros más famosos de la televisión, pero antes de ponerse al frente de algunos de los programas de mayor éxito de Antena 3 hubo una etapa muy diferente. El presentador de Pasapalabra y El desafío nunca ha ocultado sus orígenes y, siempre que tiene ocasión, recuerda con especial cariño los años que pasó en Alcalá de Guadaíra, la localidad sevillana donde creció.

Detrás de todo esto existe una historia familiar basada en el esfuerzo. Su padre era albañil y su madre, ama de casa y costurera, una mujer que compaginaba las tareas domésticas con su trabajo para sacar adelante a la familia. «Mi padre era albañil, mi madre, ama de casa y costurera. Por las mañanas hacía las faenas de la casa y por las tardes iba a corte y confección», ha explicado Roberto Leal.

Su padre, además, tenía jornadas especialmente largas en la construcción. «Mi padre echaba muchas horas en la obra», recordó el presentador, que también ha contado que su progenitor tuvo que prejubilarse después de sufrir un infarto. Pese a las dificultades, Roberto guarda un recuerdo positivo de aquella etapa y destaca el esfuerzo realizado por sus padres. «Gracias a Dios, nunca hemos tenido ningún bache», señaló al hablar de aquellos años.

Una infancia lejos de los focos

La conexión con Alcalá de Guadaíra sigue muy presente en la vida del presentador. Años después de abandonar la localidad para desarrollar su carrera profesional, Roberto Leal regresó a algunos de los lugares que marcaron su infancia en El camino a casa, un programa que presentaba Albert Espinosa.

Uno de los puntos más emotivos de aquel recorrido fue su antiguo colegio. Allí recordó cómo eran sus recreos y las partidas de fútbol que organizaba con sus compañeros. No siempre disponían siquiera de una pelota, pero encontraban alternativas para poder jugar. «No teníamos ni pelota, lo hacíamos con latas de refresco», rememoró.

Roberto Leal posando. (Foto: EP)

El fútbol llegó a formar parte de sus aspiraciones durante aquellos años. Sin embargo, el propio Roberto Leal reconoce ahora, con sentido del humor, que aquella posibilidad no llegó demasiado lejos por una razón bastante sencilla: «Era muy malo».

El regreso al colegio también permitió conocer cómo lo recordaban algunos de sus antiguos profesores. Uno de ellos destacó que era un alumno respetuoso, humilde y con una buena relación con los docentes. Su expediente, sin embargo, también refleja una adolescencia en la que atravesó momentos de mayor dificultad académica.

La adolescencia de Roberto Leal

El presentador ha hablado en diferentes ocasiones de aquellos años en los que le costaba encontrar su sitio. En el programa situó una de sus etapas más complicadas entre sexto y séptimo de EGB, cuando comenzó a juntarse con compañeros con los que se divertía especialmente y, según recordó, perdió parte de la concentración que había tenido anteriormente.

Su trayectoria escolar estuvo lejos de ser perfecta. Repitió segundo de BUP y cuarto de la ESO, una circunstancia que él mismo ha explicado con naturalidad al echar la vista atrás. «Me di cuenta de que estaba haciendo un poco el tonto», reconoció al recordar aquel periodo.

La evolución posterior fue, precisamente, una de las cuestiones que permitió comprobar su antiguo expediente. Después de una etapa con varias asignaturas suspendidas, consiguió mejorar sus resultados. Una de sus antiguas profesoras le animó a seguir por esta línea y él no dudó en hacerlo.

Aquellos años coincidieron además con una etapa de incertidumbre respecto a su futuro. La televisión todavía no formaba parte de sus planes. Roberto Leal tenía otros intereses y llegó a plantearse estudiar Bellas Artes o Historia, dos disciplinas que despertaban su curiosidad. «Casi siempre pensaba en Bellas Artes, incluso algo de Historia que siempre me ha gustado mucho», reconoció.

El consejo de su padre

En medio de aquellas dudas, hubo una conversación con su padre que terminaría adquiriendo un significado especial para Roberto Leal. Al comprobar sus notas, su progenitor le hizo un gesto tirando ligeramente del colgante que llevaba y le trasladó un mensaje que el presentador todavía conserva en su memoria: «Estudia, que yo no he podido».

La frase cobra todavía más importancia al conocer la historia de su padre. Había comenzado a trabajar en la construcción con apenas 11 años, por lo que su propia experiencia estaba marcada por la falta de oportunidades para acceder a una formación académica.

Roberto Leal terminó encontrando su camino en el periodismo y, posteriormente, en la televisión, una profesión que le llevó a convertirse en uno de los presentadores más populares del país. El éxito no ha hecho que se distancie de sus raíces. Al contrario, el comunicador suele reivindicar públicamente el lugar del que procede y la manera de hablar con la que creció.