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La nueva vida de Jordi Alba en Miami junto a Messi y sus ex compañeros del Barça: «Nos vemos porque nuestros hijos también juegan al fútbol»

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

El Clásico arranca y la afición no puede separar la mirada de los jugadores. En el campo, el balón sobrepasa la red; Guti anota el punto que iguala el marcador a un punto de la victoria y Jordi Alba se gira al marcador para discutir la jugada. Un clásico, al fin y al cabo, no pierde su esencia. Incluso cuando este transmute en fútbol-tenis, se juega con los vecinos de Puertomingalvo como público y con los dos ganadores (junto a sus acompañantes) de la experiencia Concéntrate para El Clásico de Airbnb x LaLiga como compañeros. 

Las carreras por anotar un punto, los piques hacia el marcador y la concentración no dejan de ser parte del juego de ambos jugadores. «Esa rivalidad no solo existe en el campo, sino también fuera», nos dice Jordi Alba tras el partido. Y es que el ex jugador del FC Barcelona estuvo en Puertomingalvo junto a Guti, del Real Madrid, celebrando junto a los vecinos del pueblo la previa más auténtica de El Clásico que tendrá lugar mañana. 

Jordi Alba. (Foto: Lucía Lera)

Reunidos por el fútbol

Tenía que ser Puertomingalvo el punto de encuentro, ¿el motivo? Juntarse para una previa requería de un punto neutral; además de un escenario tan singular que hace gala de ser uno de los pueblos más bonitos de España desde 2013 y bien de interés cultural. Y cuando dos leyendas del fútbol se reúnen para hablar de un Clásico, los piques y guiños hacia casa de cada uno de ellos despertaban la risa y la nostalgia del público asistente. Lo hacían durante la charla que precedía al partido de los aficionados, donde no pudo faltar una porra para el próximo partido: un 2-4 para Guti y un 3-1 para Alba. «Ahora los partidos los vivo más tranquilo, pero siempre quiero que gane el Barça», reafirma. 

Jordi Alba y Guti. (Foto: Lucía Lera)

En el campo nunca llegaron a ser rivales, ya que la salida de Guti del Real Madrid se produjo apenas un año antes de que Jordi Alba debutase con el primer equipo del FC Barcelona, pero la magia del fútbol y su unión como embajadores de Airbnb es lo que tiene: hace que iconos del deporte rey que nunca se enfrentaron se junten como compañeros. «Había gente de ambos equipos», resalta el catalán, pero todos disfrutando del fútbol en una jornada que perdurará en la memoria de los vecinos del pueblo durante una larga temporada. 

Tras cientos de partidos defendidos en el templo blaugrana y grandes victorias portando la camiseta de La Roja, aún nos confiesa que «se pasan más nervios en una entrevista, pero aquí somos todos cercanos». Aunque los nervios se disipan cuando toma posiciones en su lado de la cancha de fútbol-tenis y disputa las eliminatorias. «Hemos sido peleones los dos, yo igual un poquito más», destaca entre risas. Al fin y al cabo, uno no puede dejar de saber de dónde es.

Jordi Alba. (Foto: Lucía Lera)

Vuelta a casa por el fútbol

El apego a sus raíces ha hecho que Jordi Alba tenga su vida dividida entre la ciudad en la que vive y la ciudad a la que pertenece. Aquí en Puertomingalvo habla de las raíces, un apego que tiene tan presente que no se desvincula de su origen en Hospitalet de Llobregat, donde participa como propietario, inversor y asesor deportivo y estratégico. «Nunca jugué ahí, pero tenía en mente, en los últimos años, entrar en un club de fútbol, ¿y qué mejor manera de hacerlo que en el equipo de mi ciudad?».

Jordi Alba. (Foto: Lucía Lera)

Obviamente, desde Miami compaginar su vida en la ciudad y su papel dentro de la directiva del club no es sencillo. Pese a la distancia, «mi intención es cada mes y medio o dos meses ir allí para estar entre semana con los chicos y, obviamente, con la cantera y con el equipo femenino», como nos confiesa.

Su otra vida continúa en Miami, donde pasó sus últimos años en el fútbol profesional y se retiró en el Inter Miami de la Major League Soccer. Ahí, sin embargo, se ha reencontrado con excompañeros y grandes leyendas como Messi o Beckham. «Una de las ventajas de Miami es que me iba a encontrar con compañeros y amigos», hasta el punto que fue una de las decisiones que le llevaron a tomar esa decisión. «Ha sido un cierre espectacular».

Jordi Alba. (Foto: Lucía Lera)

De momento no tiene pensado cambiar esta situación, «estamos muy bien familiarmente. Es una experiencia muy bonita para mi mujer, para los niños, para mí… Estamos supercontentos y son decisiones que tenemos que tomar en la vida, que no te las planteas y vienen así». De hecho, nos confiesa que sigue viendo a algunos de sus ex compañeros del Barça que viven en la ciudad. «Nos vemos porque los niños también juegan al fútbol. Obviamente cada uno tiene su vida, pero siempre que podemos nos juntamos». Incluso siguen compartiendo tiempo en el campo, esta vez desde el banquillo, como acompañantes de la nueva generación de jóvenes promesas. El tiempo continúa, pero sus vidas cambian.