Cool
74 Festival Internacional de Cine de San Sebastián (SSIFF)

Ricardo Darín reflexiona desde San Sebastián sobre el mundo hiperconectado: «Cada vez vamos a ser más fácilmente manipulados»

Ricardo Darín ha llegado al Festival de San Sebastián con uno de esos papeles que parecen ir mucho más allá de la pantalla. El actor argentino, protagonista del cartel de la 74ª edición del certamen, presenta Lo dejamos acá, una comedia negra dirigida por Hernán Goldfrid en la que interpreta a un psicoanalista dispuesto a romper con las reglas de su profesión. Una película que utiliza el humor para hablar de salud mental, ego, soledad y de una sociedad que, pese a estar permanentemente conectada, cada vez parece tener más dificultades para comunicarse.

Darín, que ya recibió el Premio Donostia en 2017, ha aprovechado su regreso a San Sebastián para reflexionar sobre el momento que atraviesa la sociedad. Y lo ha hecho con especial preocupación por la influencia de la tecnología y los algoritmos en nuestra forma de pensar. «Parece que estamos permanentemente controlados por un ojo del Gran Hermano», ha advertido el actor. Darín se refiere a esa sensación cada vez más habitual de que nuestros teléfonos conocen nuestros gustos, intereses y preocupaciones y nos devuelven constantemente contenidos relacionados con aquello que hemos buscado o consultado.

Para el intérprete, el problema va mucho más allá de la publicidad personalizada. «Cada vez vamos a ser más fácilmente manipulados», sostiene, poniendo el foco en la dificultad de distinguir entre información verdadera y contenidos manipulados. Una preocupación que relaciona directamente con el futuro de las generaciones más jóvenes y con la necesidad de desarrollar herramientas para identificar qué hay detrás de aquello que consumimos en internet.

Ricardo Darín en San Sebastián. (Foto: COOL)

Su discurso conecta con el argumento de Lo dejamos acá, donde la terapia sirve como punto de partida para hablar de una sociedad necesitada de ayuda, pero también de una época marcada por el individualismo. Darín cuestiona incluso esa idea tan extendida de ponerse siempre a uno mismo en el centro. El actor considera que el ego y el narcisismo forman parte de la condición humana, aunque advierte del peligro de alimentarlos sin límite. Y ante esto, también tiene su propio método para mantener los pies en la tierra. Cada mañana, cuenta, se enfrenta al espejo y conversa consigo mismo.