La neurocosmética convierte tu crema facial en un ritual antiestrés: «Pretende generar calma y relajación»
El truco de una dermatóloga para lograr una mayor longevidad capilar: «El folículo envejece como cualquier célula»
El truco de Victoria Beckham para despertar con mejor piel y pelo: «Duermo sobre una funda de almohada de seda»
Durante años, hablar de cosmética significaba hablar de arrugas, manchas, hidratación o firmeza. Pero la belleza está ampliando sus fronteras y ahora mira hacia un territorio mucho más sofisticado: el de las sensaciones. La neurocosmética nace precisamente de esa conexión entre piel y sistema nervioso y propone convertir un gesto tan cotidiano como aplicar una crema en un pequeño ritual de bienestar. No se trata de que una crema pueda solucionar el estrés, pero sí de que determinados ingredientes, texturas, aromas y formas de aplicación pueden contribuir a una experiencia sensorial agradable. Es una tendencia que pone el foco en algo tan sencillo como cómo nos hace sentir un cosmético mientras lo utilizamos.
La farmacéutica y profesora de la Universidad de Granada María Adolfina Ruiz Martínez, explica que la neurocosmética comenzó a desarrollarse a principios de los años 2000, cuando la investigación sobre la comunicación entre la piel y el sistema nervioso empezó a trasladarse al desarrollo de productos cosméticos. Eso sí, advierte que todavía estamos ante una disciplina en evolución:
«Es un campo aún en desarrollo, por lo que se aconseja valorar con cautela los beneficios que produce»
La gran novedad está en que la cosmética ya no busca únicamente mejorar el aspecto de la piel. También pretende cuidar su confort. Según el Dr. Ruiz Martínez, dermatólogo, estos nuevos productos incorporan activos capaces de interactuar con receptores cutáneos o modular mecanismos relacionados con la sensibilidad y la respuesta al estrés. El objetivo es reducir sensaciones desagradables como el picor, el escozor o la tirantez, especialmente en las pieles sensibles.
Pero hay otra parte especialmente interesante: el placer de utilizar la crema. Una textura que se funde con la piel, un aroma agradable y un masaje lento pueden hacer que esos minutos frente al espejo se conviertan en una pausa real dentro de una jornada acelerada. El experto lo resume así: «pretende generar sensaciones de calma, confort y relajación».
Y aquí es donde marcas como Neuraé han convertido la neurocosmética en toda una filosofía de belleza. La firma de Sisley ha desarrollado fórmulas alrededor de tres conceptos: neuroingredientes, neurofragancias y neurotexturas. Su propuesta parte de la experiencia sensorial para crear rituales de cuidado asociados a diferentes estados emocionales. Entre sus productos encontramos Le Baume Sérénité, pensado para acompañar los momentos de desconexión; y L’Émulsion Joie, asociada a una experiencia más luminosa y estimulante.
La clave, por tanto, no está necesariamente en encontrar una única crema antiestrés, sino en elegir un producto que invite a detenerse. La neurocosmética apuesta por fórmulas en las que los ingredientes trabajan junto a la sensorialidad para ofrecer una experiencia más completa.
Entre los activos estudiados en este campo encontramos péptidos biomiméticos, ingredientes reparadores de la barrera cutánea como las ceramidas, los ácidos grasos esenciales y la niacinamida, además de sustancias que interactúan con los receptores sensoriales de la piel.
También el CBD ha despertado interés dentro de la cosmética orientada al bienestar por su presencia en determinadas fórmulas destinadas al cuidado de la piel. Sin embargo, conviene no confundir tendencias: el CBD no es el ingrediente que define la propuesta de Neuraé.
«La neurocosmética moderna no se centra en un único ingrediente, sino en combinaciones de activos que buscan actuar sobre diferentes mecanismos simultáneamente», señala Ruiz Martínez.
Quizá esa sea la verdadera revolución: entender que cuidarse la piel no tiene por qué ser otro gesto automático. Aplicar una crema despacio, respirar su aroma, disfrutar de su textura y dedicarle unos minutos puede convertir una rutina de belleza en un momento de calma. Y aunque la investigación todavía tiene mucho que descubrir, hay algo que sí podemos hacer desde hoy: bajar el ritmo mientras nos cuidamos.
Lo último en Belleza
-
Adiós al delineador de ojos tradicional: los maquilladores explican por qué una línea fina, cerca de las pestañas y ligeramente elevada puede hacer que los ojos parezcan más grandes
-
Expertos en salud capilar coinciden: “La Nivea de lata azul es una crema buenísima, pero se convierte en la mascarilla nutritiva que necesita tu pelo si la combinas con aceite de coco”
-
Arroz en la rutina de belleza: por qué este ingrediente asiático conquista la cosmética
-
Las maquilladoras expertas coinciden: para frenar la caída del pelo de cejas y pestañas a partir de los 40 lo mejor son las «máscaras tubing porque no dejan residuos»
-
Una peluquera desvela el truco de pelo de la Reina Letizia que casi no se ve: «La forma de colocarla es crucial»
Últimas noticias
-
La preciosa frase de Tom Hanks sobre la felicidad: «El invierno debe ser muy frío para aquellos que no tienen cálidos recuerdos»
-
Leonardo DiCaprio compró una isla de 42 hectáreas por 2 millones de dólares y la ha transformado en un santuario ecológico
-
Tomás (64 años) lleva más de 12 años viviendo aislado del mundo en un pueblo milenario del Pirineo catalán: «Yo no interpreto la soledad como si fuera algo malo»
-
La Ley de Bienestar Animal lo confirma y conlleva multa: se prohíbe a los dueños de perros y gatos usar cualquier utensilio que limite su movilidad
-
La profunda reflexión de Stephen Hawking, físico: «El mayor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión del conocimiento»