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Hacer pilates está bien pero los entrenadores expertos coinciden: para quitar las ‘alas de murciélago’ se recomiendan estos 2 ejercicios

Incorporar ejercicios de fuerza a la rutina puede ayudar a desarrollar y mantener la masa muscular

A partir de los 50 años, mantener una rutina de actividad física cobra todavía más importancia

Cuidar el cuerpo es importante en todas las etapas de la vida, pero adquiere un valor especial a medida que envejecemos. Mantenerse activo ayuda a conservar la fuerza muscular, la movilidad y la autonomía, además de favorecer una mejor postura y bienestar general. Con el paso de los años, es normal notar cambios en la piel y en la composición corporal, incluida una menor firmeza en los brazos, y quitar las alas murciélagos.

Incorporar ejercicios de fuerza a la rutina puede ayudar a desarrollar y mantener la masa muscular, mejorar el tono de los brazos y acompañar un envejecimiento más activo y saludable. No se trata de perseguir la perfección estética, sino de cuidar la funcionalidad del cuerpo. A partir de los 50 años, mantener una rutina de actividad física cobra todavía más importancia. El envejecimiento suele estar acompañado por una pérdida progresiva de masa y fuerza muscular, mientras que la piel también puede perder elasticidad y firmeza.

Para quitar las alas de murciélago se recomiendan estos ejercicios

Esta combinación puede hacer más visible la llamada “ala de murciélago”, una expresión popular utilizada para describir la piel y el tejido blando que cuelgan en la zona inferior de los brazos, especialmente alrededor del tríceps.

Harpers Bazaar en Griego asegura que «La flacidez en la parte posterior de los brazos es uno de los problemas más comunes que preocupan a las mujeres después de los 50 años». La causa subyacente casi nunca es la piel en sí. El músculo subyacente se ha debilitado y la superficie se resiente.

Aunque ningún ejercicio puede eliminar por completo la piel sobrante ni detener el proceso natural de envejecimiento, el entrenamiento de fuerza puede fortalecer los músculos que se encuentran debajo, mejorar la apariencia general de los brazos y ayudar a conservar la capacidad para realizar actividades cotidianas. La clave está en ser constante, progresar de forma gradual y adaptar cada ejercicio a la condición física individual.

Los mejores ejercicios contra la flacidez de brazos

Extensión de tríceps

«El músculo tríceps cubre aproximadamente el 60% del volumen total del brazo y es el principal responsable de la estabilidad y la firmeza del dorso de la mano», según el medio.

De pie o sentado, sostén una mancuerna ligera con ambas manos por encima de la cabeza. Flexiona los codos para llevar el peso detrás de la cabeza y después extiende los brazos hacia arriba.

La extensión de tríceps permite trabajar directamente la musculatura posterior del brazo. Es recomendable comenzar con poco peso y aumentar la resistencia únicamente cuando el movimiento resulte cómodo y controlado.

Fondo de tríceps en silla

Siéntate en el borde de una silla firme y coloca las manos junto a las caderas. Desliza lentamente el cuerpo hacia delante y flexiona los codos para bajar unos centímetros. Después, empuja con las manos para volver a la posición inicial.

«No dejes que tus hombros se encojan hacia tus orejas al final del descenso. Mantén los hombros hacia abajo y hacia atrás durante todo el movimiento. Si se encogen, has bajado demasiado. Sube más», recomienda el entrenador personal e Instructor de Ejercicios Michael Betts en Eatthis.

Este ejercicio trabaja principalmente los tríceps, una zona especialmente importante cuando se busca mejorar la firmeza de la parte posterior de los brazos. Para empezar, pueden realizarse entre 8 y 10 repeticiones, siempre controlando el movimiento.

Curl de bíceps

Sujeta una mancuerna en cada mano con los brazos extendidos a los lados y las palmas hacia delante. Flexiona los codos para acercar las pesas a los hombros y vuelve lentamente a la posición inicial.

Aunque el bíceps no se encuentra en la zona donde suele aparecer la flacidez, fortalecerlo contribuye a desarrollar de manera equilibrada toda la musculatura del brazo.

Elevaciones laterales

De pie, mantén una mancuerna ligera en cada mano. Con los codos ligeramente flexionados, eleva los brazos hacia los lados hasta aproximadamente la altura de los hombros y bájalos lentamente.

Este movimiento fortalece principalmente los hombros y ayuda a mejorar la apariencia y estabilidad de la parte superior del cuerpo. Conviene utilizar poco peso y evitar impulsos.

Flexiones contra la pared

Colócate frente a una pared y apoya las palmas a la altura del pecho. Da unos pasos hacia atrás y flexiona los codos para acercar el pecho a la pared. Después, empuja hasta regresar a la posición inicial.

Es una alternativa sencilla a las flexiones tradicionales y permite fortalecer pecho, hombros y tríceps sin tener que trabajar en el suelo. Es especialmente útil para personas que están iniciando un programa de fuerza.

Consejos para combatir la flacidez de brazos